lunes, 13 de julio de 2015

Bizcocho de claras



Un bizcocho que os va a encantar y vais a querer hacerlo más y más, aún a riesgo de morir de un golpe de calor por encender el horno. Pero es que es tan ligero, tan jugoso, tan tierno, tan rico...¡ay oma qué bueno!



Si visteis la receta de los pasteles de Belem, os daríais cuenta de que usa 8 yemas de huevo para hacer la crema del relleno. Normalmente no me gustan ese tipo de recetas, porque luego no sé qué hacer con lo que me sobra o me da pereza tener que darle salida...y acabo teniendo que tirarlas a la basura!

Pero como esta vez eran tantas las claras que me sobraron, me daba cargo de conciencia tirarlas a la basura. Las metí en un tupper y las congelé mientras me pensaba qué hacer con ellas.


Muchas veces había oído lo del bizcocho de claras de huevo y nunca lo había hecho por la misma razón que os he dicho antes...para que no me sobraran las yemas! Pero como esta vez tenía claras y las quería usar, pues fue la ocasión perfecta.

Y oye, que menudo acierto!! Lo voy a hacer más a menudo y ya me pensaré qué hago con las yemas ;) Super tierno, jugoso, ligero, esponjoso, suave,.... y todos los adjetivos aplicables al osito de Mimosín que se os ocurran.

En este caso lo hice sabor a fresa, por aprovechar un bote de pasta de fresa que tenía por casa. Pero podéis hacerlo del sabor que queráis porque seguro que triunfa con todo. O lo podéis combinar luego con puré de frutas o con algún glaseado para que sea más goloso.


Vale, sí, ahora ya en verano como que no os apetece nada encender el horno. Aquí en el norte tenemos la "suerte" de que el calor no suele durar muchos días seguidos y más de un día nos apetecerá encenderlo porque hace un día de mierda y llueve (es lo que tiene este clima tan estupendo de por aquí).

Si, por el contrario, el verano es realmente verano todos los días, bien os merece la pena encender el horno alguna mañana antes de que empiece a calentar para preparar este bizcocho para el desayuno. En casa os harán la ola!


BIZCOCHO DE CLARAS


Inspiración: adaptada de este bizcocho. 
Dificultad: mezclar las claras con el resto con "movimientos envolventes".
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 40 minutos.

Ingredientes

  • 8 claras de huevo
  • 200 g. de azúcar
  • 120 ml. de aceite de girasol
  • 250 g. de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharada de fresa en pasta

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC.

2.- Montamos las claras a punto de nieve y las reservamos en la nevera.

3.- En un bol mezclamos la harina tamizada, el azúcar, la levadura y la pizca de sal. Añadimos el aceite y mezclamos todo hasta lograr una masa arenosa.

4.- Añadimos la mitad de las claras y vamos mezclando con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba. Cuando se hayan incorporado, añadimos la fresa en pasta (o el sabor que hayamos elegido). Terminamos de incorporar las claras que nos quedaban.

5.- Vertemos esta mezcla en un molde bien engrasado y horneamos durante 40 minutos. 

6.- Dejamos enfriar 5 minutos en el propio molde y a continuación desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar del todo.

¡Cómo mola tener un guindo en casa!

Trucos / Consejos / Variaciones:
  • la receta original utiliza 4 gotas de vinagre para montar las claras. Cada uno montarlas como tengáis costumbre, la cosa es que queden bien firmes.
  • si os pasáis de mezclar y se os bajan un poco las claras tampoco pasa nada, ya que la masa lleva levadura.
  • en lugar de la fresa en pasta podéis usar: esencia de vainilla, cualquier otro aroma o sabor en pasta, cualquier esencia que os guste, o podéis aromatizar con ralladura de limón o de naranja.
  • engrasar muy bien el molde que vayáis a usar, ya que se pega bastante.
  • si sustituis la harina por harina integral o en parte por avena, os quedará un bizcocho de lo más sano y adecuado para los deportistas. Al llevar sólo las claras de los huevos tiene una alta proporción de proteínas y muy baja de grasas. 

Como esta entrada la he dejado programada, vete tú a saber por dónde andaré ahora perdida con la bici en Islandia...(podéis seguir un poco el viaje en este Instagram o en el mío). Espero que no haya estallado ningún volcán ni nada de eso! Eso sí, aquí sí que agradecería tener un horno para encenderlo y preparar bizcochos para desayunar calentitos...

No os olvidéis que tengo otro blog de recetas sin lácteos: Ni blanco ni en botella!

Muás
Iratxe

lunes, 6 de julio de 2015

Polos flash de arándanos y limón

Hoy os traigo una receta de verano perfecta: refrescante, para pasar la chicharra como mejor se pueda; con fruta, para que no nos cueste tanto tomarla, sobre todo a los peques de la casa; y que se prepara con el mínimo esfuerzo, para que no tengamos que cansarnos con este calor.


Porque...¡¡¡madre mía qué calor hemos pasado!!! Yo es que soy del norte y aunque no me guste nada el frío, no estoy acostumbrada a estos calores cercanos a los 40ºC que hemos tenido! Menos mal que ya hoy estaré pedaleando por Islandia y, por suerte o por desgracia, nada de calor sofocante. Ni siquiera calorcillo. 

Sí amigos, soy una pendona y ya me he ido de vacaciones dejando esta entrada programada. Es más, he dejado otra, porque nuestro periplo bicicletero islandés se va a alargar un mes entero y dudo mucho que entre glaciares y volcanes pueda conectarme a "interné" para publicar nada...


Pero a lo que estamos, que son estos polos flash tan ricos y sencillos que os enseño. En verano lo que apetece es comer cosas fresquitas, que nos refresquen pero que al mismo tiempo estén buenas. Cosas que no nos lleven mucho tiempo para prepararlas, ya que preferimos perder el tiempo a remojo en la piscina o echándonos la siesta en la sombra o de cañas de terraza en terraza.

Así que estos polos son perfectos. Además son la excusa perfecta para que los peques de la casa (y nosotros) tomen fruta. Los podemos hacer con la fruta o con los zumos que queramos y son perfectos para hidratarnos a la vez que tomamos vitaminas.


Cuando me llegó la Degustabox de este mes venía una botellita de zumo de arándanos. Como ya empezaba a hacer mucho calor, enseguida se me ocurrió que lo podía congelar para tomarlo en plan granizado o polo... O mejor un flash...y combinado con otro sabor refrescante!

Si también queréis recibir la Degustabox (también en Facebook y en Twitter) todos los meses, sólo tenéis que apuntaros en su página y si introducís el código 3PWBW la primera caja os saldrá por 9,99€ en lugar de los 14,99€ que cuesta normalmente. 



POLOS FLASH DE ARÁNDANOS Y LIMÓN

Inspiración: este calor que hemos pasado!
Dificultad: ninguna.
Tiempo de preparación: 10 minutos + 2 horas de espera entre un sabor y el otro.
Cantidad: 4-5 flashes.

Ingredientes


  • 200 ml. de zumo de arándanos (yo usé de la marca Pago)
  • 100 ml. de zumo de limón (3 limones medianos)
  • 100 ml. de agua
  • 100 g. de azúcar

Preparación


1.- Llenamos aproximadamente la mitad de los moldes de flash con zumo de arándanos. Metemos al congelador, tumbados, durante un par de horas.

2.- Preparamos un sirope simple con el azúcar y el agua. Para ello, ponemos ambos ingredientes en un cazo al fuego removiendo hasta que se disuelva el azúcar. Cuando llegue a hervir, bajamos el fuego y dejamos 2 minutos. Dejamos enfriar por completo antes de usarlo.

3.- Mezclamos el sirope con el zumo de limón y lo vertemos en los moldes que teníamos en el congelador. La capa de arándanos tiene que estar ya congelada para que no se mezclen ambas capas.

4.- Congelamos mínimo 2 horas.


Trucos / Consejos / Variaciones
  • podéis hacer estos polos flash de un sólo sabor, combinando 2 o incluso 3.
  • podéis usar zumos comerciales, para los que no hace falta sirope porque ya tienen azúcares; o hacer zumos en casa con las frutas que queráis y luego mezclándolos con el sirope.
  • los moldes los compré en la tienda Tiger por 4€ y son de silicona, lo cual está muy bien para desmoldarlos fácilmente.
  • si no tenéis moldes de flash, podéis usar moldes de polos o incluso haceros moldes caseros con vasos de plástico, cubiteras...


Espero que os animéis a probar a hacer flashes o polos en casa, porque es lo más fácil que hay y vais a agradecer muchísimo tener el congelador lleno ;)

Ya sabéis que hace poco empecé otro blog con recetas sin lácteos, debido a la alergia que me detectaron: Ni blanco ni en botella. Me haría mucha ilusión que me siguierais también por ahí ^_^ Muchas gracias!

Muás
Iratxe

domingo, 28 de junio de 2015

Brownie vegano. El Asalta Blogs



Pues ya tenemos aquí el último domingo de mes...¡y el primero del verano!

Qué bien suena eso, de verdad. Y más si tienes la suerte, como yo, de estar de vacaciones para 2 meses (bueno, en el paro mejor dicho). 


El mes pasado no pude participar en el reto de El Asalta Blogs porque andaba mega liada y además con algún que otro problemilla de salud que me impidió realizar la receta que tenía elegida. Pero este mes ya no hay excusa que valga y aquí vuelvo al ataque.

En esta ocasión nos ha tocado asaltar la cocina de Aranzazu, El Baúl de las Delicias. La verdad que esta chica tiene el baúl repleto, qué de recetas! 


Pero en esta ocasión he sido veloz cual rayo y me decidí enseguida por la receta a robar. Como soy una adicta al dulce pero me han quitado los lácteos de la dieta, me está costando encontrar o adaptar postres a mi nueva situación. Al ver que entre sus recetas tenía unos brownies veganos no lo dudé un segundo, ya que eso significa que no llevan lácteos!!

Y como el jueves teníamos una barbacoa aquí en el pueblo con compañeros de trabajo de mi txurri, pues me vinieron de lujo para presentarlos como postre.


Evidentemente esta receta la puede hacer cualquiera, vegano o no, alérgico o no. Lo bueno de que sean veganos es que son más ligeros que los brownies clásicos, pues no llevan apenas grasa. Pero el sabor es realmente bueno, no se nota que no llevan nada de origen animal. La prueba es que después de comer un montón, sacamos el brownie y voló!

¿Lo malo? Pues que hay que encender el horno... Pero bueno. algún día refrescará o tendréis que encenderlo para otra cosa, no?


Os paso la receta tal y como la hice yo, que cambié algunas cosillas. No vaya a ser que algún día copie una receta tal cual y me pase algo como que se cumpla alguna profecía o algo así. Las medidas originales venían en tazas y yo usé unas tazas medidoras que tengo por casa, pero os paso las medidas convertidas a gramos y mililitros, que son las que estamos acostumbrados a usar.



BROWNIE VEGANO


Inspiración: estos brownies veganos.
Dificultad: para todos los públicos.
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 45 minutos.


Ingredientes

  • 250 g. de harina
  • 200 g. de azúcar moreno
  • 100 g. de cacao en polvo
  • 125 ml. de aceite
  • 700 ml. de leche de soja
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC.

2.- Tamizamos la harina junto con el cacao y la levadura.

3- En un cuenco ponemos todos los ingredientes sólidos: harina, cacao, levadura y azúcar. Añadimos el aceite, la leche y el extracto de vainilla y con ayuda de unas varillas (yo lo hice con manuales) vamos mezclando poco a poco. Aumentamos la velocidad hasta que todo se haya integrado bien y nos quede una masa homogénea.

4.- Vertemos la mezcla en un molde engrasado y horneamos durante 40-45 minutos. Al pinchar con un palillo en el centro, tiene que salir limpio.

5.- Dejamos enfriar un poco en el molde y a continuación desmoldamos sobre una rejilla para que termine de enfriarse. 



Trucos / Consejos / Variaciones
  • la receta original los hace individuales, en moldes de magdalenas. En caso de hacerlos así, el tiempo de horno se reduce a 20 minutos.
  • podéis añadirle a la masa frutos secos como nueces, pasas, avellanas,...
  • a la hora de servir podéis espolvorear con un poco de azúcar glas o acompañarlo de chocolate caliente y una bola de helado de vainilla.
  • el azúcar moreno se puede sustituir por azúcar blanquilla.
  • la leche de soja se puede sustituir por cualquier otra leche vegetal que os guste.
  • también se puede hacer con harina integral.

Si probáis a hacerlo ya veréis que no notáis que es vegano y que queda súper ligero y con un sabor a chocolate buenísimo!

Muás 
Iratxe

P.D. Os espero en mi nuevo blog sin lácteos: Ni blanco ni en botella.

lunes, 22 de junio de 2015

Pasteles de Belem (o de nata)


La verdad que no recuerdo cuánto  tiempo llevaban estos pastelitos en mi lista de "pendientes". Hace un tiempo mi madre estuvo en Portugal y como souvenir me trajo un par de Pasteis de Belem. 

Sí, habéis leído bien: me los trajo como souvenir.

Porque, con todos mis respetos, ¿para qué narices quiero yo una figurita de un gallo, un imán (que se sumaría a una amplia colección) o un plato de cerámica artesano? Que sí, que son cosas muy monas y tal y cual. Pero que acaban cogiendo polvo en una balda o en el trastero y en una de esas limpiezas generales compulsivas acabas tirando a la basura.

Así que en mi familia somos más de regalar cosas para disfrutar, vamos, que se coman. Sobre todo dulces típicos y una amplia selección de quesos.


El caso es que desde que los probé tenía ganas de hacerlos yo en casa. Pero por una cosa o por otra...siempre lo iba dejando.

Hasta que la semana pasada, como era la última del curso me tocaba tener almuerzos y cenas varias (sí, mi vida es un sufrimiento ;P). Una de las cenas fue en un restaurante portugués en el que, curiosamente, no tenían estos pastelitos entre los postres. Como se quedaron con ganas de probarlos, me dijeron las alumnas a ver si para el día del almuerzo podría prepararlos... Y claro, fue la excusa perfecta para por fin quitarlos de la lista de "pendientes"!


Y triunfaron!!!! A todas les gustaron un montón y al catador oficial ahora que yo no puedo tomar lácteos también le gustaron muchísimo! La verdad es que mientras los estaba haciendo me estaba muriendo de envidia...¡qué bien olían!

Mi próximo reto (a ver si no pasa tanto tiempo) es hacerlos en versión sin lácteos para poder catarlos yo! ;)


Si no conocéis estos pastelitos, deciros que son típicos de Portugal, más concretamente de Lisboa. Se elaboran según una receta secreta que, según dicen, sólo conocen 3 personas y que se lleva manteniendo varios siglos. Se comenzaron a comercializar en una pastelería del barrio de Belem, de ahí su nombre, y hoy en día debe de haber colas a diario para comprar los auténticos pastéis de nata o de Belem.

La que os traigo no es esa receta original súper secreta, pero creo que se acerca mucho... La gente que ha probado los auténticos y estos han quedado muy satisfechos ;)


Sí, sí, ya sé que ahora que por fin estamos en verano (yujuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!!) encender el horno os apetece tanto como que os peguen una patada en las partes... pero si os animáis un día a preparar un postre delicioso y que a todo el mundo le va a gustar, de verdad que merece la pena.

Además, aquí estamos en el norte y lo del verano, climáticamente hablando, suele durar unos pocos días... Así que no hay problema con calentar un poco la casa! ;)



PASTELES DE BELEM


Inspiración: adaptada del blog Pratos e Travessas.
Dificultad: más fácil de lo que parece.
Tiempo de preparación: 20 minutos + tiempo de enfriado de la crema.
Cocción: 15 minutos.
Cantidad: 14 pastelitos.


Ingredientes

  • 2 láminas de hojaldre
  • 200 ml. de nata para montar
  • 200 ml. de nata para cocinar
  • 100 ml. de leche
  • 8 yemas de huevo
  • 200 g. de azúcar
  • 2 cucharadas de maicena
  • la piel de un limón

Preparación


1.- Extendemos la masa de hojaldre y cortamos círculos con un vaso o un cortador de galletas. Engrasamos un molde de magdalenas y lo forramos con la masa. Reservamos en la nevera.

2.- Batimos las yemas junto con el azúcar hasta que se integren bien. Añadimos la maicena, las natas y la leche, revolviendo bien.

3.- Echamos esta mezcla en un cazo junto con la piel del limón y calentando hasta que empiece a hervir, removiendo todo el tiempo para que no se pegue. En cuanto empiece a hervir, retiramos del fuego, quitamos la piel del limón y dejamos templar. Si veis que tiene algún grumo, podéis colar.

4.- Rellenamos cada hojaldre con la crema, unas 3/4 partes para que no se desborde en el horno.

5.- Con el horno precalentado a 250ºC, horneamos durante 15 minutos.


Trucos / Consejos / Variaciones

  • es típico servirlos espolvoreados con azúcar y canela.
  • se pueden comer fríos o tibios.
  • la crema hay que verterla templada o fría, para que no estropee el hojaldre.
  • es importante remover todo el tiempo la crema para que no se pegue al cazo. En cuanto empiece a hervir retirarla porque ahí ya se empieza a espesar y esa es la textura que tiene que tener.
  • después de ver muchas recetas, lo que me quedó claro era que hacían falta 500 ml. de líquido. En algunas usaban 500 ml. de nata para montar, en otras los 500 eran de nata para cocinar, en otras eran 400 ml. de nata y 100 ml. de leche... Así que yo opté por hacer una mezcla y que así quedaran un poco mas ligeros.

A ver si os animáis a preparar esta delicia, que ya  veis que no es tan difícil de hacer y el resultado se parece muchísimo a los originales!

¡¡Feliz verano!!

Muás
Iratxe

lunes, 15 de junio de 2015

Latte macchiato frappé con chispa

Hoy os traigo una receta perfecta: fácil, rápida, fresquita y para darse el gustazo uno solo...o compartir en pareja!


Ya empieza a hacer calorcito y las ganas de encender el horno o de complicarnos en la cocina van disminuyendo de forma inversamente proporcional a las temperaturas: más calor, muchas menos ganas. Nos apetecen cosas fresquitas, que entren bien, que nos ayuden a llevar el calor. Pero nos sigue apeteciendo el dulce. Así que lo mejor es hacer postres sencillos, que se preparen rápido, que no tengamos que estar pendientes ni de hornos, ni de sacar del congelador para remover... Cuanto más simple mejor.

Así que este frappé es ideal, ya que se prepara casi sin darnos cuenta, se toma fresquito y está buenísimo. Si queréis simplificaros aún más la vida, os podéis ahorrar la crema y más fácil y rápido imposible.


La idea vino por 3 fuentes: tenía crema de Baileys que me sobró de los cupcakes del otro día (bueno, me sobró adrede, todo hay que decirlo), tenía ganas de preparar algún un día un café frappé de esos como los comerciales y en mi Degustabox de este mes me vino una botellita de latte macchiato de Illy. ¡¡Perfecto!!

Eso sumado a las pocas ganas de hacer nada el finde anterior, ya que por fin parecía que estábamos en verano (sólo duró unos pocos días el espejismo, que estamos en el norte!), dieron como resultado esta combinación.


Si también queréis recibir en casa la Degustabox (también en Facebook y en Twitter) todos los meses y descubrir un montón de productos nuevos o diferentes, introduciendo el código VAZWH al hacer la suscripción  lograréis la primera caja a 9,99€ en lugar de los 14,99€ que cuesta normalmente.

Y no os perdáis después de la receta los trucos y consejos que os doy, además de ideas para hacerlo d diferentes maneras.



LATTE MACCHIATO FRAPPÉ CON CHISPA

Inspiración: los frappés que venden en ciertas cafeterías.
Dificultad: si sabes enchufar una batidora, eres capaz de hacerlo.
Tiempo de preparación: 5 minutos + tiempo de congelador.
Cantidad: una jarra como la de la foto. Como para una persona muy gocha o para compartir en pareja.


Ingredientes


  • 250 ml. de latte macchiato (lo que viene siendo un café con leche)
  • 80 g. de mascarpone
  • 2 cucharadas de nata para montar
  • 2 cucharadas de azúcar glas
  • 1 chorrito de Baileys

Preparación


1.- Metemos la botellita de latte macchiato al congelador mínimo un par de horas. Podéis preparar vosotros también vuestro propio café con leche en las proporciones que os gusten y meterlo en un tupper al congelador.

2.- Mientras, preparamos la crema de Baileys que le dará chispilla. Para ello batimos el queso mascarpone, la nata y el azúcar glas con unas varillas hasta que quede una crema firme, como la nata montada. Añadimos un chorrito de Baileys al gusto y seguimos batiendo. Reservar en la nevera.

3.- Sacamos el café del congelador 5 minutos antes de montar todo. Trituramos con un robot de cocina o con la batidora de cuchillas, para que quede una especie de granizado. 

4.- Para servir, poner un poco de la crema de Baileys en el fondo del vaso o recipiente que vayamos a usar. A continuación, vertemos todo el café picado y terminamos con un poco más de crema. Decoramos con unos sprinkles y servimos inmediatamente.


Trucos / Consejos / Variaciones
  • podéis utilizar este tipo de preparados de café que venden refrigerados en los supermercados o podéis preparar vuestro propio café en casa con la proporción de café, leche y azúcar que os guste.
  • podéis saltaros lo de añadirle crema. Así será más ligero y mucho más rápido de preparar.
  • también podéis añadirle Baileys al café y así tendrá aún más chispa la bebida.
  • si no os gusta el Baileys, la crema de mascarpone así sola o con un toque de vainilla está riquísima.
  • hay que tomarlo inmediatamente después de prepararlo, ya que sino se nos empezará a derretir el café y se mezclará todo con la crema.
  • hay un montón de combinaciones diferentes de sabores que podéis hacer entre la bebida que elijáis y la crema.
  • si metéis directamente a congelar la botella, tendréis que cortarla con un cuchillo para poder sacar el bloque de hielo... Si lo echáis en un tupper o en una bolsa de congelado será más fácil.

Ya veis que es algo súper sencillo, sin complicaciones e ideal para tomar ahora que nos llega el veranito. Más que un postre es un caprichillo que tomar a media tarde o justo después de comer, pero  no es algo que podamos tenerlo preparado de antemano. Animaos a probarlo, así o con las variaciones que se os ocurran porque os va a encantar!

Muás
Iratxe

lunes, 8 de junio de 2015

Cupcakes de café con crema de Baileys


Madre mía, ¡cuánto tiempo sin hacer cupakes! Concretamente desde que hice estos de chocolate blanco con galletas Speculoos (ay oma qué ricos!!). Anda que no ha llovido, nevado y de todo desde entonces...

Estos pastelitos tuvieron su mega "boom" hasta hace no poco y parece que ya están sufriendo el bajón típico que viene después de ponerse algo de moda y aparecer hasta en la sopa. Pero oye, no por ello hay que dejarlos de lado, ya que para ocasiones especiales son muy apañados y, sobre todo, súper versátiles en cuanto a combinaciones de sabores se refiere.


El caso es que la semana pasada me pidieron unos cupcakes para un cumple y dejaron la elección del sabor en mis manos. Carta blanca. Ummm, no sé yo hasta qué punto eso es buena idea...jajaja.

Como iban a ser el postre después de una cena, se me ocurrió que podía hacer la versión cupcake de lo que me gusta a mí pedir en verano: un café con Baileys. La crema de mascarpone con Baileys ya la he hecho más veces y es algo que me requete-encanta. Imaginaos si me gusta que he utilizado esa expresión tan cutre para transmitíroslo ;)


Pero claro, ya que me ponía, no iba a hacer sólo 12....tenía que hacer de más por aquello del control de calidad y tal. ¿Putada? Que yo no los podía catar! Ayyyyy, qué mal lo pasé preparando y, sobre todo, oliendo la crema!!

Ahí tuve al pobre novio haciéndole probar para ver si estaba bien de azúcar, de Baileys,... Qué dura la vida del catador ;P Pero como premio le quedaron 3 cupcakes para desayunar el sábado, que eso siempre es un premio que mola.


Según su veredicto y el de las chicas que los disfrutaron, estaban muy buenos! Es como tomarse un café de sobremesa pero en versión sólida. Y el puntito de "chispa" que le dais con el Baileys lo podéis hacer al gusto, según lo "alegres" que os gusten los cafés.

Huelga decir que estos cupcakes no son aptos para niños! Ah! Y aunque no os apetezca hacer cupcakes, os recomiendo que probéis la crema de Baileys porque os va a encantar y además es muy fresquita y ligera (ligera de comer, no de "light").



CUPCAKES DE CAFÉ CON CREMA DE BAILEYS


Inspiración: los cortados con Baileys que me pido cuando llega el buen tiempo ^_^
Dificultad: requiere algo de pericia repostera...pero se puede hacer.
Tiempo de preparación: 15 minutos.
Cocción: 22-25 minutos.
Cantidad: 12 cupcakes.

Ingredientes


  • 100 ml. de aceite de oliva suave o de girasol
  • 3 huevos
  • 100 g. de azúcar
  • 200 g. de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 100 ml. de leche
  • 40 ml. de café fuerte
Para la crema de Baileys:
  • 250 g. de queso mascarpone
  • 50 ml. de nata para montar (mín. 35% de mat. grasa)
  • 50 g. de azúcar glas
  • un chorrito (o chorrazo) de Baileys


Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC.

2.- Tamizamos la harina junto con la levadura. Reservamos.

3.- Mezclamos la leche con el café. Reservamos.

4.- Batimos los huevos junto con el azúcar hasta que estén esponjosos. Añadimos entonces el aceite, sin dejar de batir. Agregamos la mitad de la harina y, cuando se haya integrado, echamos la leche con el café. Por último añadimos el resto de la harina, batiendo lo justo para que se integre.

5.- Preparamos las cápsulas para magdalenas en el molde y las rellenamos hasta 2/3 de su capacidad para que no se desborde la masa en el horno. Horneamos durante 22-25 minutos. Comprobamos que están hechos pinchando en el centro con un palillo y este tiene que salir limpio.

6.- Sacamos del horno y pasados 5 minutos los pasamos a una rejilla para que se enfríen por completo.

7.- Mientras, preparamos la crema. Para ello batimos con unas varillas el queso mascarpone, la nata y el azúcar. Hay que montarlos hasta que quede una textura como la de la nata montada firme. Añadimos el Baileys, poco a poco, mientras seguimos batiendo a velocidad baja (para que no salpique todo y nos deje la cocina hecha un asco). Subimos la velocidad y batimos hasta que quede una crema firme. Conservar en la nevera hasta el momento de usarla.

8.- Decoramos los cupcakes con ayuda de una manga pastelera y una boquilla de estrella (o la que queráis). Podéis espolvorear un poco de cacao por encima.



Trucos / Consejos / Variaciones
  • podéis variar la proporción de café y leche al gusto, según el sabor que queráis que tenga. Pero siempre respetando la cantidad total de líquido: 140 ml.
  • una variación muy rica es añadirle cacao en polvo a la masa. Para ello sustituir 30 g. de harina por 40 g. de cacao en polvo.
  • podéis añadir también Baileys a la masa, mezclándolo con la leche y el café.
  • para que la crema de mascarpone monte bien y aguante firme para la decoración, es importante que tanto el queso como la nata estén muy fríos a la hora de batir.
  • es mejor conservar la crema en la nevera hasta justo el momento de decorar o de servir. Mejor eso que guardar los cupcakes ya decorados en la nevera, a mí personalmente no me gusta cómo quedan los bizcochos guardados en la nevera.
  • la cantidad de Baileys de la crema depende un poco del gusto y de lo fuerte que queráis que esté. Tampoco añadáis demasiado líquido para que no estropee la textura de la crema. En caso de pasaros de líquido, añadir más nata o más queso y seguir montando.


Ya sé que empieza a dar muuuucha pereza encender el horno...pero para una ocasión especial, celebración o capricho, os animo a probarlos porque os van a encantar! Prometo que la próxima receta va a ser más fresquita...¡y también con chispa!

Muás
Iratxe