domingo, 28 de junio de 2015

Brownie vegano. El Asalta Blogs



Pues ya tenemos aquí el último domingo de mes...¡y el primero del verano!

Qué bien suena eso, de verdad. Y más si tienes la suerte, como yo, de estar de vacaciones para 2 meses (bueno, en el paro mejor dicho). 


El mes pasado no pude participar en el reto de El Asalta Blogs porque andaba mega liada y además con algún que otro problemilla de salud que me impidió realizar la receta que tenía elegida. Pero este mes ya no hay excusa que valga y aquí vuelvo al ataque.

En esta ocasión nos ha tocado asaltar la cocina de Aranzazu, El Baúl de las Delicias. La verdad que esta chica tiene el baúl repleto, qué de recetas! 


Pero en esta ocasión he sido veloz cual rayo y me decidí enseguida por la receta a robar. Como soy una adicta al dulce pero me han quitado los lácteos de la dieta, me está costando encontrar o adaptar postres a mi nueva situación. Al ver que entre sus recetas tenía unos brownies veganos no lo dudé un segundo, ya que eso significa que no llevan lácteos!!

Y como el jueves teníamos una barbacoa aquí en el pueblo con compañeros de trabajo de mi txurri, pues me vinieron de lujo para presentarlos como postre.


Evidentemente esta receta la puede hacer cualquiera, vegano o no, alérgico o no. Lo bueno de que sean veganos es que son más ligeros que los brownies clásicos, pues no llevan apenas grasa. Pero el sabor es realmente bueno, no se nota que no llevan nada de origen animal. La prueba es que después de comer un montón, sacamos el brownie y voló!

¿Lo malo? Pues que hay que encender el horno... Pero bueno. algún día refrescará o tendréis que encenderlo para otra cosa, no?


Os paso la receta tal y como la hice yo, que cambié algunas cosillas. No vaya a ser que algún día copie una receta tal cual y me pase algo como que se cumpla alguna profecía o algo así. Las medidas originales venían en tazas y yo usé unas tazas medidoras que tengo por casa, pero os paso las medidas convertidas a gramos y mililitros, que son las que estamos acostumbrados a usar.



BROWNIE VEGANO


Inspiración: estos brownies veganos.
Dificultad: para todos los públicos.
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 45 minutos.


Ingredientes

  • 250 g. de harina
  • 200 g. de azúcar moreno
  • 100 g. de cacao en polvo
  • 125 ml. de aceite
  • 700 ml. de leche de soja
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC.

2.- Tamizamos la harina junto con el cacao y la levadura.

3- En un cuenco ponemos todos los ingredientes sólidos: harina, cacao, levadura y azúcar. Añadimos el aceite, la leche y el extracto de vainilla y con ayuda de unas varillas (yo lo hice con manuales) vamos mezclando poco a poco. Aumentamos la velocidad hasta que todo se haya integrado bien y nos quede una masa homogénea.

4.- Vertemos la mezcla en un molde engrasado y horneamos durante 40-45 minutos. Al pinchar con un palillo en el centro, tiene que salir limpio.

5.- Dejamos enfriar un poco en el molde y a continuación desmoldamos sobre una rejilla para que termine de enfriarse. 



Trucos / Consejos / Variaciones
  • la receta original los hace individuales, en moldes de magdalenas. En caso de hacerlos así, el tiempo de horno se reduce a 20 minutos.
  • podéis añadirle a la masa frutos secos como nueces, pasas, avellanas,...
  • a la hora de servir podéis espolvorear con un poco de azúcar glas o acompañarlo de chocolate caliente y una bola de helado de vainilla.
  • el azúcar moreno se puede sustituir por azúcar blanquilla.
  • la leche de soja se puede sustituir por cualquier otra leche vegetal que os guste.
  • también se puede hacer con harina integral.

Si probáis a hacerlo ya veréis que no notáis que es vegano y que queda súper ligero y con un sabor a chocolate buenísimo!

Muás 
Iratxe

P.D. Os espero en mi nuevo blog sin lácteos: Ni blanco ni en botella.

lunes, 22 de junio de 2015

Pasteles de Belem (o de nata)


La verdad que no recuerdo cuánto  tiempo llevaban estos pastelitos en mi lista de "pendientes". Hace un tiempo mi madre estuvo en Portugal y como souvenir me trajo un par de Pasteis de Belem. 

Sí, habéis leído bien: me los trajo como souvenir.

Porque, con todos mis respetos, ¿para qué narices quiero yo una figurita de un gallo, un imán (que se sumaría a una amplia colección) o un plato de cerámica artesano? Que sí, que son cosas muy monas y tal y cual. Pero que acaban cogiendo polvo en una balda o en el trastero y en una de esas limpiezas generales compulsivas acabas tirando a la basura.

Así que en mi familia somos más de regalar cosas para disfrutar, vamos, que se coman. Sobre todo dulces típicos y una amplia selección de quesos.


El caso es que desde que los probé tenía ganas de hacerlos yo en casa. Pero por una cosa o por otra...siempre lo iba dejando.

Hasta que la semana pasada, como era la última del curso me tocaba tener almuerzos y cenas varias (sí, mi vida es un sufrimiento ;P). Una de las cenas fue en un restaurante portugués en el que, curiosamente, no tenían estos pastelitos entre los postres. Como se quedaron con ganas de probarlos, me dijeron las alumnas a ver si para el día del almuerzo podría prepararlos... Y claro, fue la excusa perfecta para por fin quitarlos de la lista de "pendientes"!


Y triunfaron!!!! A todas les gustaron un montón y al catador oficial ahora que yo no puedo tomar lácteos también le gustaron muchísimo! La verdad es que mientras los estaba haciendo me estaba muriendo de envidia...¡qué bien olían!

Mi próximo reto (a ver si no pasa tanto tiempo) es hacerlos en versión sin lácteos para poder catarlos yo! ;)


Si no conocéis estos pastelitos, deciros que son típicos de Portugal, más concretamente de Lisboa. Se elaboran según una receta secreta que, según dicen, sólo conocen 3 personas y que se lleva manteniendo varios siglos. Se comenzaron a comercializar en una pastelería del barrio de Belem, de ahí su nombre, y hoy en día debe de haber colas a diario para comprar los auténticos pastéis de nata o de Belem.

La que os traigo no es esa receta original súper secreta, pero creo que se acerca mucho... La gente que ha probado los auténticos y estos han quedado muy satisfechos ;)


Sí, sí, ya sé que ahora que por fin estamos en verano (yujuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!!) encender el horno os apetece tanto como que os peguen una patada en las partes... pero si os animáis un día a preparar un postre delicioso y que a todo el mundo le va a gustar, de verdad que merece la pena.

Además, aquí estamos en el norte y lo del verano, climáticamente hablando, suele durar unos pocos días... Así que no hay problema con calentar un poco la casa! ;)



PASTELES DE BELEM


Inspiración: adaptada del blog Pratos e Travessas.
Dificultad: más fácil de lo que parece.
Tiempo de preparación: 20 minutos + tiempo de enfriado de la crema.
Cocción: 15 minutos.
Cantidad: 14 pastelitos.


Ingredientes

  • 2 láminas de hojaldre
  • 200 ml. de nata para montar
  • 200 ml. de nata para cocinar
  • 100 ml. de leche
  • 8 yemas de huevo
  • 200 g. de azúcar
  • 2 cucharadas de maicena
  • la piel de un limón

Preparación


1.- Extendemos la masa de hojaldre y cortamos círculos con un vaso o un cortador de galletas. Engrasamos un molde de magdalenas y lo forramos con la masa. Reservamos en la nevera.

2.- Batimos las yemas junto con el azúcar hasta que se integren bien. Añadimos la maicena, las natas y la leche, revolviendo bien.

3.- Echamos esta mezcla en un cazo junto con la piel del limón y calentando hasta que empiece a hervir, removiendo todo el tiempo para que no se pegue. En cuanto empiece a hervir, retiramos del fuego, quitamos la piel del limón y dejamos templar. Si veis que tiene algún grumo, podéis colar.

4.- Rellenamos cada hojaldre con la crema, unas 3/4 partes para que no se desborde en el horno.

5.- Con el horno precalentado a 250ºC, horneamos durante 15 minutos.


Trucos / Consejos / Variaciones

  • es típico servirlos espolvoreados con azúcar y canela.
  • se pueden comer fríos o tibios.
  • la crema hay que verterla templada o fría, para que no estropee el hojaldre.
  • es importante remover todo el tiempo la crema para que no se pegue al cazo. En cuanto empiece a hervir retirarla porque ahí ya se empieza a espesar y esa es la textura que tiene que tener.
  • después de ver muchas recetas, lo que me quedó claro era que hacían falta 500 ml. de líquido. En algunas usaban 500 ml. de nata para montar, en otras los 500 eran de nata para cocinar, en otras eran 400 ml. de nata y 100 ml. de leche... Así que yo opté por hacer una mezcla y que así quedaran un poco mas ligeros.

A ver si os animáis a preparar esta delicia, que ya  veis que no es tan difícil de hacer y el resultado se parece muchísimo a los originales!

¡¡Feliz verano!!

Muás
Iratxe

lunes, 15 de junio de 2015

Latte macchiato frappé con chispa

Hoy os traigo una receta perfecta: fácil, rápida, fresquita y para darse el gustazo uno solo...o compartir en pareja!


Ya empieza a hacer calorcito y las ganas de encender el horno o de complicarnos en la cocina van disminuyendo de forma inversamente proporcional a las temperaturas: más calor, muchas menos ganas. Nos apetecen cosas fresquitas, que entren bien, que nos ayuden a llevar el calor. Pero nos sigue apeteciendo el dulce. Así que lo mejor es hacer postres sencillos, que se preparen rápido, que no tengamos que estar pendientes ni de hornos, ni de sacar del congelador para remover... Cuanto más simple mejor.

Así que este frappé es ideal, ya que se prepara casi sin darnos cuenta, se toma fresquito y está buenísimo. Si queréis simplificaros aún más la vida, os podéis ahorrar la crema y más fácil y rápido imposible.


La idea vino por 3 fuentes: tenía crema de Baileys que me sobró de los cupcakes del otro día (bueno, me sobró adrede, todo hay que decirlo), tenía ganas de preparar algún un día un café frappé de esos como los comerciales y en mi Degustabox de este mes me vino una botellita de latte macchiato de Illy. ¡¡Perfecto!!

Eso sumado a las pocas ganas de hacer nada el finde anterior, ya que por fin parecía que estábamos en verano (sólo duró unos pocos días el espejismo, que estamos en el norte!), dieron como resultado esta combinación.


Si también queréis recibir en casa la Degustabox (también en Facebook y en Twitter) todos los meses y descubrir un montón de productos nuevos o diferentes, introduciendo el código VAZWH al hacer la suscripción  lograréis la primera caja a 9,99€ en lugar de los 14,99€ que cuesta normalmente.

Y no os perdáis después de la receta los trucos y consejos que os doy, además de ideas para hacerlo d diferentes maneras.



LATTE MACCHIATO FRAPPÉ CON CHISPA

Inspiración: los frappés que venden en ciertas cafeterías.
Dificultad: si sabes enchufar una batidora, eres capaz de hacerlo.
Tiempo de preparación: 5 minutos + tiempo de congelador.
Cantidad: una jarra como la de la foto. Como para una persona muy gocha o para compartir en pareja.


Ingredientes


  • 250 ml. de latte macchiato (lo que viene siendo un café con leche)
  • 80 g. de mascarpone
  • 2 cucharadas de nata para montar
  • 2 cucharadas de azúcar glas
  • 1 chorrito de Baileys

Preparación


1.- Metemos la botellita de latte macchiato al congelador mínimo un par de horas. Podéis preparar vosotros también vuestro propio café con leche en las proporciones que os gusten y meterlo en un tupper al congelador.

2.- Mientras, preparamos la crema de Baileys que le dará chispilla. Para ello batimos el queso mascarpone, la nata y el azúcar glas con unas varillas hasta que quede una crema firme, como la nata montada. Añadimos un chorrito de Baileys al gusto y seguimos batiendo. Reservar en la nevera.

3.- Sacamos el café del congelador 5 minutos antes de montar todo. Trituramos con un robot de cocina o con la batidora de cuchillas, para que quede una especie de granizado. 

4.- Para servir, poner un poco de la crema de Baileys en el fondo del vaso o recipiente que vayamos a usar. A continuación, vertemos todo el café picado y terminamos con un poco más de crema. Decoramos con unos sprinkles y servimos inmediatamente.


Trucos / Consejos / Variaciones
  • podéis utilizar este tipo de preparados de café que venden refrigerados en los supermercados o podéis preparar vuestro propio café en casa con la proporción de café, leche y azúcar que os guste.
  • podéis saltaros lo de añadirle crema. Así será más ligero y mucho más rápido de preparar.
  • también podéis añadirle Baileys al café y así tendrá aún más chispa la bebida.
  • si no os gusta el Baileys, la crema de mascarpone así sola o con un toque de vainilla está riquísima.
  • hay que tomarlo inmediatamente después de prepararlo, ya que sino se nos empezará a derretir el café y se mezclará todo con la crema.
  • hay un montón de combinaciones diferentes de sabores que podéis hacer entre la bebida que elijáis y la crema.
  • si metéis directamente a congelar la botella, tendréis que cortarla con un cuchillo para poder sacar el bloque de hielo... Si lo echáis en un tupper o en una bolsa de congelado será más fácil.

Ya veis que es algo súper sencillo, sin complicaciones e ideal para tomar ahora que nos llega el veranito. Más que un postre es un caprichillo que tomar a media tarde o justo después de comer, pero  no es algo que podamos tenerlo preparado de antemano. Animaos a probarlo, así o con las variaciones que se os ocurran porque os va a encantar!

Muás
Iratxe

lunes, 8 de junio de 2015

Cupcakes de café con crema de Baileys


Madre mía, ¡cuánto tiempo sin hacer cupakes! Concretamente desde que hice estos de chocolate blanco con galletas Speculoos (ay oma qué ricos!!). Anda que no ha llovido, nevado y de todo desde entonces...

Estos pastelitos tuvieron su mega "boom" hasta hace no poco y parece que ya están sufriendo el bajón típico que viene después de ponerse algo de moda y aparecer hasta en la sopa. Pero oye, no por ello hay que dejarlos de lado, ya que para ocasiones especiales son muy apañados y, sobre todo, súper versátiles en cuanto a combinaciones de sabores se refiere.


El caso es que la semana pasada me pidieron unos cupcakes para un cumple y dejaron la elección del sabor en mis manos. Carta blanca. Ummm, no sé yo hasta qué punto eso es buena idea...jajaja.

Como iban a ser el postre después de una cena, se me ocurrió que podía hacer la versión cupcake de lo que me gusta a mí pedir en verano: un café con Baileys. La crema de mascarpone con Baileys ya la he hecho más veces y es algo que me requete-encanta. Imaginaos si me gusta que he utilizado esa expresión tan cutre para transmitíroslo ;)


Pero claro, ya que me ponía, no iba a hacer sólo 12....tenía que hacer de más por aquello del control de calidad y tal. ¿Putada? Que yo no los podía catar! Ayyyyy, qué mal lo pasé preparando y, sobre todo, oliendo la crema!!

Ahí tuve al pobre novio haciéndole probar para ver si estaba bien de azúcar, de Baileys,... Qué dura la vida del catador ;P Pero como premio le quedaron 3 cupcakes para desayunar el sábado, que eso siempre es un premio que mola.


Según su veredicto y el de las chicas que los disfrutaron, estaban muy buenos! Es como tomarse un café de sobremesa pero en versión sólida. Y el puntito de "chispa" que le dais con el Baileys lo podéis hacer al gusto, según lo "alegres" que os gusten los cafés.

Huelga decir que estos cupcakes no son aptos para niños! Ah! Y aunque no os apetezca hacer cupcakes, os recomiendo que probéis la crema de Baileys porque os va a encantar y además es muy fresquita y ligera (ligera de comer, no de "light").



CUPCAKES DE CAFÉ CON CREMA DE BAILEYS


Inspiración: los cortados con Baileys que me pido cuando llega el buen tiempo ^_^
Dificultad: requiere algo de pericia repostera...pero se puede hacer.
Tiempo de preparación: 15 minutos.
Cocción: 22-25 minutos.
Cantidad: 12 cupcakes.

Ingredientes


  • 100 ml. de aceite de oliva suave o de girasol
  • 3 huevos
  • 100 g. de azúcar
  • 200 g. de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 100 ml. de leche
  • 40 ml. de café fuerte
Para la crema de Baileys:
  • 250 g. de queso mascarpone
  • 50 ml. de nata para montar (mín. 35% de mat. grasa)
  • 50 g. de azúcar glas
  • un chorrito (o chorrazo) de Baileys


Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC.

2.- Tamizamos la harina junto con la levadura. Reservamos.

3.- Mezclamos la leche con el café. Reservamos.

4.- Batimos los huevos junto con el azúcar hasta que estén esponjosos. Añadimos entonces el aceite, sin dejar de batir. Agregamos la mitad de la harina y, cuando se haya integrado, echamos la leche con el café. Por último añadimos el resto de la harina, batiendo lo justo para que se integre.

5.- Preparamos las cápsulas para magdalenas en el molde y las rellenamos hasta 2/3 de su capacidad para que no se desborde la masa en el horno. Horneamos durante 22-25 minutos. Comprobamos que están hechos pinchando en el centro con un palillo y este tiene que salir limpio.

6.- Sacamos del horno y pasados 5 minutos los pasamos a una rejilla para que se enfríen por completo.

7.- Mientras, preparamos la crema. Para ello batimos con unas varillas el queso mascarpone, la nata y el azúcar. Hay que montarlos hasta que quede una textura como la de la nata montada firme. Añadimos el Baileys, poco a poco, mientras seguimos batiendo a velocidad baja (para que no salpique todo y nos deje la cocina hecha un asco). Subimos la velocidad y batimos hasta que quede una crema firme. Conservar en la nevera hasta el momento de usarla.

8.- Decoramos los cupcakes con ayuda de una manga pastelera y una boquilla de estrella (o la que queráis). Podéis espolvorear un poco de cacao por encima.



Trucos / Consejos / Variaciones
  • podéis variar la proporción de café y leche al gusto, según el sabor que queráis que tenga. Pero siempre respetando la cantidad total de líquido: 140 ml.
  • una variación muy rica es añadirle cacao en polvo a la masa. Para ello sustituir 30 g. de harina por 40 g. de cacao en polvo.
  • podéis añadir también Baileys a la masa, mezclándolo con la leche y el café.
  • para que la crema de mascarpone monte bien y aguante firme para la decoración, es importante que tanto el queso como la nata estén muy fríos a la hora de batir.
  • es mejor conservar la crema en la nevera hasta justo el momento de decorar o de servir. Mejor eso que guardar los cupcakes ya decorados en la nevera, a mí personalmente no me gusta cómo quedan los bizcochos guardados en la nevera.
  • la cantidad de Baileys de la crema depende un poco del gusto y de lo fuerte que queráis que esté. Tampoco añadáis demasiado líquido para que no estropee la textura de la crema. En caso de pasaros de líquido, añadir más nata o más queso y seguir montando.


Ya sé que empieza a dar muuuucha pereza encender el horno...pero para una ocasión especial, celebración o capricho, os animo a probarlos porque os van a encantar! Prometo que la próxima receta va a ser más fresquita...¡y también con chispa!

Muás
Iratxe

miércoles, 3 de junio de 2015

Arroz con leche de arroz



No, no es que me haya quedado atascada y me haya salido escribir "arroz" dos veces o que me apeteciera hacer un título capicúa. Es que este arroz con leche está hecho usando leche de arroz en lugar de leche de vaca. Y oye, que da el pego totalmente y está buenísimo!


El caso es que durante un mes tengo prohibido tomar lácteos ni nada que los lleve entre sus ingredientes (si os fijáis en los ingredientes de la comida procesada, casi todo lleva leche en polvo), así que me estoy convirtiendo en una experta en el tema de las leches vegetales. Al parecer puede que haya desarrollado alergia a los lácteos y durante un mes tengo que probar a "limpiarme" a ver si noto mejoría. Pero bueno, que esa historia ya os la contaré más adelante...

De todas las leches que he probado, la de arroz ha sido la que menos me ha gustado. Me ha parecido aguachirri total, insípida y sosa. Como compré dos bricks, después de acabarme el primero tenía que buscarle una salida al segundo y pensé en usarlo para hacer algún postre. Así yo lo podría comer y de paso el sabor no se notaría.


Tengo que confesar que nunca había hecho arroz con leche. Sí, es así, no me matéis, pero aunque me gusta es un postre que nunca me da por pedir en los restaurantes ni en mi casa había costumbre de hacerlo. Pero al ver "leche de arroz" dije: pues arroz con leche de arroz! Así además gasto todo el brick entero ;P

Y oye, para ser la primera vez que hacía arroz con leche y para ser con este tipo de leche, quedó buenísimo! Jugoso, con un sabor riquísimo y una textura estupenda.


Vamos, que nos duró dos telediarios. Además, como el domingo fuimos a correr una media maratón de montaña nos vino de perlas para coger fuerzas el día anterior, y para recuperarlas después de la carrera. Si en el fondo el deporte es una excusa para poder zampar!

A mi txurri pitxurri, que no es especialmente fan del arroz con leche, le gustó mucho, así que para mí esa es la prueba definitiva de que está bueno.


Me basé en la receta tradicional, pero la interpreté un poco a mi manera. En lugar de usar piel o ralladura de limón, como no tenía, utilicé un poco de zumo de limón. Como tampoco tenía una rama de canela o de vainilla, usé vainilla en pasta y junto con el azúcar le añadí un poco de canela en polvo. Pero bueno, que luego en los trucos después de la receta os cuento todas las variaciones que podéis hacer.



ARROZ CON LECHE DE ARROZ


Inspiración: el arroz con leche de toda la vida.
Dificultad: cogerle el punto al arroz para que no se pase.
Tiempo de preparación: 1 hora aprox.
Cantidad: 6 raciones.

Ingredientes


  • 1 l. de leche de arroz (o cualquier leche vegetal o de vaca)
  • 125 g. de arroz
  • 1 vaso de agua
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharada de zumo de limón (o ralladura de limón)
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta
  • canela (al gusto)
  • 100 g. de azúcar


Preparación


1.- En una cazuela ponemos el arroz, el agua y una pizca de sal. A fuego lento, dejamos que el arroz se vaya haciendo.

2.- Cuando casi no quede agua, añadimos la leche, el zumo de limón y la vainilla. Dejamos que cueza a fuego lento, removiendo de vez en cuando para que no se pegue al fondo, hasta que el arroz esté totalmente hecho y se haya formado como una crema con la leche.

3.- Es ahora al final cuando añadimos el azúcar y media cucharadita de canela, removemos y dejamos terminar de cocer 5 minutos.

4.- Dejamos reposar y lo pasamos a recipientes individuales. Guardamos en el frigorífico hasta que lo vayamos a consumir (hay gente a la que le gusta templado). Espolvoreamos un poco de canela encima y servimos.


Trucos / Consejos / Variaciones
  • la receta tradicional utiliza la piel de un limón y una rama de canela para aromatizar la leche. Yo no tenía y por eso lo hice como lo he explicado. Para hacerlo "bien", ponéis a infusionar la leche con la piel del limón (sin lo blanco, que amarga) y la rama de canela, hervís 5 minutos y la coláis. Después es utilizar esa leche para preparar el arroz.
  • originalmente no se utiliza vainilla, pero a mí me parece que le dio un toque buenísimo. Podéis probar a usar en su lugar anís...o nada.
  • se puede preparar este arroz utilizando cualquier otro tipo de leche vegetal: soja, avena, almendras, coco,... 
  • si no tenéis problema en tomar leche de vaca, la elaboración es la misma. 
  • lo podéis tomar frío o hay gente a la que le gusta templado, así que recién hecho lo dejáis reposar un poco y aún templado servirlo.

Espero que os haya gustado esta versión de este postre súper clásico y os animéis a prepararlo, que además fresquito entra muy bien con estos calores! Y esta sí que es una versión apta para todos lños públicos sin gluten, sin lactosa y sin lácteos, sin grasa, se puede hacer sin azúcar, sin frutos secos, vegana,...

Muás
Iratxe

miércoles, 27 de mayo de 2015

Bizcocho de mandarina sin lácteos ni huevos


Madre mía qué semanas de locura están siendo estas últimas dos... se me ha juntado de todo: curro, sustituciones, cursos, médicos, recados y encargos. A todo eso, hay que sumarle un par de noticias que van a suponer un cambio bastante significativo en mi vida.

Pero bueno, a todo hay que adaptarse y pa'lante!! Lo malo es que al final con tanto lío me da rabia que el que más afectado salga sea el blog.


Hoy os traigo un bizcocho que, además de estar buenísimo, es apto para casi todo el mundo, ya que no lleva ni huevos ni lácteos (gluten sí, pero se podría adaptar). También hay que decir que lleva muy poquita grasa, o sea que ideal para seguir eentrando en el bikini. Además lleva fruta, que eso siempre hace que parezca mucho más sano ;p


Nos lo desayunamos el fin de semana y me vino genial para matar dos pájaros de un tiro. Por un lado, que tenía que ser sin lácteos (ya os lo contaré otro día). Por otro, que como soy un poco melona, compré unas mandarinas de zumo pensando: bah, si serán iguales que las otras. Pues resulta que no, que para pelarlas parecía aquello una carnicería y al final acababa haciendo zumo sí, pero por todo el suelo, la mesa, mi ropa,...

Así que las que me quedaban las usé para hacer zumo y usarlo en este bizcocho.


Os va a encantar, prometido. Es muy fresquito con el toque ácido pero a la vez dulce que le da la mandarina y aunque al cortarlo veais que no es tan esponjoso como otros bizcochos, no es nada pesado ni mazacote. Pero al no llevar huevos ni lácteos no tiene nada que le haga coger esa textura tan esponjosa que tienen otros bizcochos, por eso se queda así.

Como os digo otras veces, no os perdáis los consejos y truquillos que os doy al final!


BIZCOCHO DE MANDARINA


Inspiración: este bizcocho de zumo de mandarina.
Dificultad: para todos los públicos.
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 40 minutos.

 

Ingredientes

 

  • 250 ml. de zumo de mandarina
  • 100 g. de azúcar 
  • 75 ml. de aceite de oliva suave o de girasol
  • 225 g. de harina
  • 1 cucharadita de levadura  

 

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 170ºC.

2.- Tamizamos la harina y la levadura y reservamos. 

3.- Colocamos en el vaso de la batidora el zumo de mandarina, el aceite y el azúcar y batimos hasta que el azúcar se haya disuelto bien.

4.-  Pasamos a un bol más amplio y añadimos la harina con la levadura. Mezclamos con unas varillas manuales hasta que quede una masa homogénea.

5.- Vertemos la mezcla en un molde engrasado y horneamos durante unos 40 minutos a 170ºC. Sabremos que está hecho cuando al pinchar con un palillo en el centro éste salga limpio.

6.- Sacamos del horno y dejamos templar un poco antes de desmoldar.



Trucos / Consejos / Variaciones
  • la receta original utiliza un poco más de azúcar, pero a mí así me parece que estaba suficientemente dulce. 
  • podéis usar azúcar moreno.
  • en lugar de zumo de mandarina se podría hacer también con zumo de naranja, pomelo,... ¡Imaginación!
  •  a la hora de presentar podéis espolvorear con una mezcla de azúcar glas y canela (esa era mi idea original...pero se me fue la olla).
  • probad a añadirle gotas de chocolate negro, nueces, ...

Ya veis qué sencillo y qué rico. Además os va a venir genial si tenéis cerca alguien que sea alérgico al huevo, a la lactosa o a la proteína de la leche y también sirve para los veganos. Que todos tenemos derecho a comer bizcocho! ;)

Muás
Iratxe