jueves, 20 de agosto de 2015

Tutorial expréss: cómo decorar vasos de cristal con sprinkles

Hoy os voy a enseñar cómo decorar vasos o jarras de cristal con sprinkles o confettis comestibles. Lo vi antes de irme de vacaciones en Pinterest, con su paso a paso, y me pareció una idea de lo más original. Lo hice (o lo intenté) en la receta que publiqué la semana pasada de leche merengada de avellanas.


Es algo súper sencillo pero queda muy vistoso. Además, podéis adaptar la decoración a diferentes ocasiones especiales. Por ejemplo, para San Valentín o un regalo romántico, podéis intentar dibujar corazones y usar sprinkles de color rojo, o usar sprinkles con forma de corazón. Para otras ocasiones, adaptar los colores a la temática que vayáis a usar o según el color del líquido que vaya a ir dentro. Ya vais a ver qué fácil y lo bonito que os va a quedar.


No dejéis de leer luego los consejos para aseguraros un resultado perfecto! Ah! Y perdonad la calidad (o la falta de la misma) de las fotos, que las hice con el móvil al tiempo que iba decorando la jarra... y una es un poco "hombre" para eso de hacer dos cosas a la vez ;p


CÓMO DECORAR VASOS DE CRISTAL CON SPRINKLES (O CONFETTI COMESTIBLE)


Material necesario

  • vaso, botella, jarra,... de cristal (no vale de plástico)
  • pincel
  • sirope de maíz (o miel)
  • sprinkles o confettis comestibles de colores

Procedimiento


1.- Untamos el pincel en el sirope de maíz y comenzamos a "pintar" por la parte interior de la jarra el diseño que hayamos pensado.

























2.- Echamos los sprinkles dentro de la jarra. Echad sin miedo para aseguraros de que se peguen por todo el dibujo.



3.- Con la tapa (si tiene) o con la misma mano tapamos el frasco y agitamos bien, arriba y abajo, a los lados,... que los sprinkles se muevan por toda la jarra para pegarse.


4.- Quitamos los sprinkles sobrantes...¡y listo!

 El vaso tiene ese color porque está recién sacado de la nevera!!


Consejos:
  • yo usé sirope de maíz porque lo tenía en un armario muerto de risa porque ya ni me acuerdo para qué lo compré. Pero podéis usar miel o cualquier otra sustancia pegajosilla que no tenga un color demasiado oscuro.
  • a la hora de "dibujar", hay que tener un poco de maña, cosa que no tuve yo al hacer los círculos... Pero siempre podéis corregir una vez puestos los sprinkles.
  • algunas ideas para decorar: rayas horizontales, rayas verticales, círculos, espirales,..
  • una vez pegados los sprinkles, es mejor dejar de un día para otro para que se seque un poco y aguante bien el dibujo al echar el líquido. O también podéis echarle más "pegamento" por encima y dejar que seque.
  • el líquido hay que echarlo justo cuando se vaya a servir, ya que si lo dejáis un tiempo los sprinkles empezarán a perder color y a desteñir. Sobre todo dependiendo de la calidad de los mismos o de los colores que uséis.

A ver qué diseños tan chulos se os ocurren!!! Yo espero que la próxima receta que publique sea mi tarta de cumpleaños...que ya es este sábado!!!!! Madre mía, y yo con estos pelos... >_<

Muás
Iratxe

jueves, 13 de agosto de 2015

Leche merengada de avellanas



Hay que ver qué rápido se pasan las vacaciones :( Casi un año esperando a que lleguen, planeando el viaje... ¡y para cuando te das cuenta ya estás de vuelta en casa!

Vale, sí, no me puedo quejar porque me he tirado un mes entero de pingo por ahí. Un mes recorriendo Islandia con la bici junto a mi petardo personal; sufriendo el julio más frío de los últimos 20 años allí, mientras por aquí todo el mundo se torraba; peleando contra el viento que, curiosamente, siempre nos venía en contra el muy h--- -- ---a; descifrando el idioma para lidiar con mi alergia; pedaleando kilómetros y kilómetros en medio de la nada más absoluta;... pero disfrutando de una de las mayores aventuras y mejores vacaciones de mi vida ^_^

Bueno, y para daros aún más envidia, hasta septiembre no tengo que volver a trabajar ;p Si es que me quejo de vicio!


En fin, que por lo menos volvimos justo el día que empezaban las fiestas de Vitoria, para recuperar los kilos perdidos y que la vuelta no se hiciera tan dura. Además llegué y mi suegro me tenía guardada la Degustabox de este mes...¡¡y puedo comer casi todo lo que venía en ella!! ¿Qué más puedo pedir?

Si también queréis recibir la Degustabox en casa es muy fácil, sólo tenéis que apuntaros en su página web. Si al hacerlo introducís el código WFR3Z, lograréis la primera de las cajas por sólo 9,99€ en lugar de los 14,99€ que cuesta normalmente. ¡Merece la pena! Podéis seguirles en Facebook y en Twitter para ver todas las recetas ricas que comparten y seguir las novedades.



Uno de los productos que venía este mes era un brick de leche de avellanas. Mola, porque creo que era la única de las leches vegetales que me quedaban por probar :) Así que tuve claro que quería preparar algo con ella, pero una receta que fuera fresquita, que bastante frío he pasado y bastantes sopas he tenido que comer en Islandia!

Tengo que decir que me ha sorprendido gratamente el sabor de esta leche. Sabe pues eso, a avellanas tal cual, pero con un sabor no demasiado fuerte ni tampoco en plan aguachirri (si habéis probado la leche de arroz seguro que me entendéis...). Me falta probarla con el café, a ver qué tal queda.


No sé por qué la opción que me vino a la cabeza fue preparar leche merengada... Mi relación con la misma se reduce a la canción de la vaca lechera, la de "Me da leche merengada, ay que vaca tan salada, tolón, tolón.", pero por lo demás no sé si la habré probado en un par de ocasiones en toda mi vida y además en forma de helado... Cosas de la vida.

Oye, el caso es que me puse a mirar cómo se hacía y como era tan fácil y tenía pinta de ser tan fresquita pues me animé. No dejéis de leeros los consejos y trucos que os doy después de la receta, porque os cuento, entre otras cosas, cómo hacerla vegana o incluso más sana de lo que ya es.

Por cierto, estas avellanas son de casa y me he pensado que este otoño igual hasta me animo y preparo mi propia leche de avellanas caseras. ¿Alguna sugerencia?



LECHE MERENGADA DE AVELLANAS

Inspiración: entre otras muchas recetas, la del libro "1080 recetas de cocina" de Simone Ortega (si no sabes qué libro es, es que eres de otro planeta, que lo sepas).
Dificultad: para principiantes.
Tiempo de preparación: 15 minutos + enfriado.

Ingredientes

  • 1 l. de leche de avellanas Alpro (sirve cualquier leche)
  • 1 rama de canela
  • la piel de un limón
  • 4 cucharadas de sirope de agave
  • 2 claras de huevo
  • canela para espolvorear

Preparación


1.-Ponemos en un cazo la leche y el sirope de agave y mezclamos. Añadimos la rama de canela y la piel del limón. Cocemos a fuego alto, removiendo para que no se pegue, hasta que rompa a hervir. En ese momento bajamos el fuego y dejamos que cueza durante 5 minutos más.

2.- Retiramos del fuego y dejamos templar.

3.- Colamos y la guardamos en una botella o recipiente hermético y pasamos a la nevera para que se enfríe bien. Lo tradicional es meterla en el congelador un par de horas para que quede más como un granizado.

4.- Justo en el momento en que la vayamos a consumir es cuando la sacamos de la nevera (o congelador). Montamos las claras a punto de nieve firme y mezclamos con la leche con movimientos envolventes.

5.- Servimos y espolvoreamos con un poco de canela.


Trucos / Consejos / Variaciones
  • yo no la congelé, pero hay gente que congela un par de horas la leche hasta que empieza a cristalizar. En ese momento la saca del congelador, la bate un poco y la mezcla con el merengue, También he visto la versión que lo congela una vez añadidas las claras y que en el momento de servir la bate para que quede como un granizado.
  • si no tenéis, o no queréis usar, sirope de agave, podéis cocer la leche con 150 g. de azúcar.
  • si os gusta muy dulce, podéis montar las claras con azúcar.
  • se puede usar cualquier tipo de leche vegetal o leche de vaca, la que más os guste.
  • es importante que la piel del limón sea sólo lo amarillo, sin lo blanco, ya que amarga.
  • para hacer esta receta aún más sana y ligera (que ya de por sí lo es así como la he preparado yo) podéis prescindir de las claras de huevo. En lugar de leche merengada tendréis una leche especiada buenísima. Y así, además, vegana.
  • si lo de las claras de huevo crudas no os mola un pelo, podéis sustituirlas por 100 ml. de nata montada.


Todo un clásico del verano la leche merengada, junto con la horchata, que ya veis qué fácil es de preparar. ¡Además súper fresquita! Y si la hacéis así como la he hecho yo, refrescante y saludable, sin azúcar ni apenas grasa, que todavía hay que lucir bikini! ;)

Muás
Iratxe

lunes, 13 de julio de 2015

Bizcocho de claras



Un bizcocho que os va a encantar y vais a querer hacerlo más y más, aún a riesgo de morir de un golpe de calor por encender el horno. Pero es que es tan ligero, tan jugoso, tan tierno, tan rico...¡ay oma qué bueno!



Si visteis la receta de los pasteles de Belem, os daríais cuenta de que usa 8 yemas de huevo para hacer la crema del relleno. Normalmente no me gustan ese tipo de recetas, porque luego no sé qué hacer con lo que me sobra o me da pereza tener que darle salida...y acabo teniendo que tirarlas a la basura!

Pero como esta vez eran tantas las claras que me sobraron, me daba cargo de conciencia tirarlas a la basura. Las metí en un tupper y las congelé mientras me pensaba qué hacer con ellas.


Muchas veces había oído lo del bizcocho de claras de huevo y nunca lo había hecho por la misma razón que os he dicho antes...para que no me sobraran las yemas! Pero como esta vez tenía claras y las quería usar, pues fue la ocasión perfecta.

Y oye, que menudo acierto!! Lo voy a hacer más a menudo y ya me pensaré qué hago con las yemas ;) Super tierno, jugoso, ligero, esponjoso, suave,.... y todos los adjetivos aplicables al osito de Mimosín que se os ocurran.

En este caso lo hice sabor a fresa, por aprovechar un bote de pasta de fresa que tenía por casa. Pero podéis hacerlo del sabor que queráis porque seguro que triunfa con todo. O lo podéis combinar luego con puré de frutas o con algún glaseado para que sea más goloso.


Vale, sí, ahora ya en verano como que no os apetece nada encender el horno. Aquí en el norte tenemos la "suerte" de que el calor no suele durar muchos días seguidos y más de un día nos apetecerá encenderlo porque hace un día de mierda y llueve (es lo que tiene este clima tan estupendo de por aquí).

Si, por el contrario, el verano es realmente verano todos los días, bien os merece la pena encender el horno alguna mañana antes de que empiece a calentar para preparar este bizcocho para el desayuno. En casa os harán la ola!


BIZCOCHO DE CLARAS


Inspiración: adaptada de este bizcocho. 
Dificultad: mezclar las claras con el resto con "movimientos envolventes".
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 40 minutos.

Ingredientes

  • 8 claras de huevo
  • 200 g. de azúcar
  • 120 ml. de aceite de girasol
  • 250 g. de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharada de fresa en pasta

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC.

2.- Montamos las claras a punto de nieve y las reservamos en la nevera.

3.- En un bol mezclamos la harina tamizada, el azúcar, la levadura y la pizca de sal. Añadimos el aceite y mezclamos todo hasta lograr una masa arenosa.

4.- Añadimos la mitad de las claras y vamos mezclando con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba. Cuando se hayan incorporado, añadimos la fresa en pasta (o el sabor que hayamos elegido). Terminamos de incorporar las claras que nos quedaban.

5.- Vertemos esta mezcla en un molde bien engrasado y horneamos durante 40 minutos. 

6.- Dejamos enfriar 5 minutos en el propio molde y a continuación desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar del todo.

¡Cómo mola tener un guindo en casa!

Trucos / Consejos / Variaciones:
  • la receta original utiliza 4 gotas de vinagre para montar las claras. Cada uno montarlas como tengáis costumbre, la cosa es que queden bien firmes.
  • si os pasáis de mezclar y se os bajan un poco las claras tampoco pasa nada, ya que la masa lleva levadura.
  • en lugar de la fresa en pasta podéis usar: esencia de vainilla, cualquier otro aroma o sabor en pasta, cualquier esencia que os guste, o podéis aromatizar con ralladura de limón o de naranja.
  • engrasar muy bien el molde que vayáis a usar, ya que se pega bastante.
  • si sustituis la harina por harina integral o en parte por avena, os quedará un bizcocho de lo más sano y adecuado para los deportistas. Al llevar sólo las claras de los huevos tiene una alta proporción de proteínas y muy baja de grasas. 

Como esta entrada la he dejado programada, vete tú a saber por dónde andaré ahora perdida con la bici en Islandia...(podéis seguir un poco el viaje en este Instagram o en el mío). Espero que no haya estallado ningún volcán ni nada de eso! Eso sí, aquí sí que agradecería tener un horno para encenderlo y preparar bizcochos para desayunar calentitos...

No os olvidéis que tengo otro blog de recetas sin lácteos: Ni blanco ni en botella!

Muás
Iratxe

lunes, 6 de julio de 2015

Polos flash de arándanos y limón

Hoy os traigo una receta de verano perfecta: refrescante, para pasar la chicharra como mejor se pueda; con fruta, para que no nos cueste tanto tomarla, sobre todo a los peques de la casa; y que se prepara con el mínimo esfuerzo, para que no tengamos que cansarnos con este calor.


Porque...¡¡¡madre mía qué calor hemos pasado!!! Yo es que soy del norte y aunque no me guste nada el frío, no estoy acostumbrada a estos calores cercanos a los 40ºC que hemos tenido! Menos mal que ya hoy estaré pedaleando por Islandia y, por suerte o por desgracia, nada de calor sofocante. Ni siquiera calorcillo. 

Sí amigos, soy una pendona y ya me he ido de vacaciones dejando esta entrada programada. Es más, he dejado otra, porque nuestro periplo bicicletero islandés se va a alargar un mes entero y dudo mucho que entre glaciares y volcanes pueda conectarme a "interné" para publicar nada...


Pero a lo que estamos, que son estos polos flash tan ricos y sencillos que os enseño. En verano lo que apetece es comer cosas fresquitas, que nos refresquen pero que al mismo tiempo estén buenas. Cosas que no nos lleven mucho tiempo para prepararlas, ya que preferimos perder el tiempo a remojo en la piscina o echándonos la siesta en la sombra o de cañas de terraza en terraza.

Así que estos polos son perfectos. Además son la excusa perfecta para que los peques de la casa (y nosotros) tomen fruta. Los podemos hacer con la fruta o con los zumos que queramos y son perfectos para hidratarnos a la vez que tomamos vitaminas.


Cuando me llegó la Degustabox de este mes venía una botellita de zumo de arándanos. Como ya empezaba a hacer mucho calor, enseguida se me ocurrió que lo podía congelar para tomarlo en plan granizado o polo... O mejor un flash...y combinado con otro sabor refrescante!

Si también queréis recibir la Degustabox (también en Facebook y en Twitter) todos los meses, sólo tenéis que apuntaros en su página y si introducís el código 3PWBW la primera caja os saldrá por 9,99€ en lugar de los 14,99€ que cuesta normalmente. 



POLOS FLASH DE ARÁNDANOS Y LIMÓN

Inspiración: este calor que hemos pasado!
Dificultad: ninguna.
Tiempo de preparación: 10 minutos + 2 horas de espera entre un sabor y el otro.
Cantidad: 4-5 flashes.

Ingredientes


  • 200 ml. de zumo de arándanos (yo usé de la marca Pago)
  • 100 ml. de zumo de limón (3 limones medianos)
  • 100 ml. de agua
  • 100 g. de azúcar

Preparación


1.- Llenamos aproximadamente la mitad de los moldes de flash con zumo de arándanos. Metemos al congelador, tumbados, durante un par de horas.

2.- Preparamos un sirope simple con el azúcar y el agua. Para ello, ponemos ambos ingredientes en un cazo al fuego removiendo hasta que se disuelva el azúcar. Cuando llegue a hervir, bajamos el fuego y dejamos 2 minutos. Dejamos enfriar por completo antes de usarlo.

3.- Mezclamos el sirope con el zumo de limón y lo vertemos en los moldes que teníamos en el congelador. La capa de arándanos tiene que estar ya congelada para que no se mezclen ambas capas.

4.- Congelamos mínimo 2 horas.


Trucos / Consejos / Variaciones
  • podéis hacer estos polos flash de un sólo sabor, combinando 2 o incluso 3.
  • podéis usar zumos comerciales, para los que no hace falta sirope porque ya tienen azúcares; o hacer zumos en casa con las frutas que queráis y luego mezclándolos con el sirope.
  • los moldes los compré en la tienda Tiger por 4€ y son de silicona, lo cual está muy bien para desmoldarlos fácilmente.
  • si no tenéis moldes de flash, podéis usar moldes de polos o incluso haceros moldes caseros con vasos de plástico, cubiteras...


Espero que os animéis a probar a hacer flashes o polos en casa, porque es lo más fácil que hay y vais a agradecer muchísimo tener el congelador lleno ;)

Ya sabéis que hace poco empecé otro blog con recetas sin lácteos, debido a la alergia que me detectaron: Ni blanco ni en botella. Me haría mucha ilusión que me siguierais también por ahí ^_^ Muchas gracias!

Muás
Iratxe

domingo, 28 de junio de 2015

Brownie vegano. El Asalta Blogs



Pues ya tenemos aquí el último domingo de mes...¡y el primero del verano!

Qué bien suena eso, de verdad. Y más si tienes la suerte, como yo, de estar de vacaciones para 2 meses (bueno, en el paro mejor dicho). 


El mes pasado no pude participar en el reto de El Asalta Blogs porque andaba mega liada y además con algún que otro problemilla de salud que me impidió realizar la receta que tenía elegida. Pero este mes ya no hay excusa que valga y aquí vuelvo al ataque.

En esta ocasión nos ha tocado asaltar la cocina de Aranzazu, El Baúl de las Delicias. La verdad que esta chica tiene el baúl repleto, qué de recetas! 


Pero en esta ocasión he sido veloz cual rayo y me decidí enseguida por la receta a robar. Como soy una adicta al dulce pero me han quitado los lácteos de la dieta, me está costando encontrar o adaptar postres a mi nueva situación. Al ver que entre sus recetas tenía unos brownies veganos no lo dudé un segundo, ya que eso significa que no llevan lácteos!!

Y como el jueves teníamos una barbacoa aquí en el pueblo con compañeros de trabajo de mi txurri, pues me vinieron de lujo para presentarlos como postre.


Evidentemente esta receta la puede hacer cualquiera, vegano o no, alérgico o no. Lo bueno de que sean veganos es que son más ligeros que los brownies clásicos, pues no llevan apenas grasa. Pero el sabor es realmente bueno, no se nota que no llevan nada de origen animal. La prueba es que después de comer un montón, sacamos el brownie y voló!

¿Lo malo? Pues que hay que encender el horno... Pero bueno. algún día refrescará o tendréis que encenderlo para otra cosa, no?


Os paso la receta tal y como la hice yo, que cambié algunas cosillas. No vaya a ser que algún día copie una receta tal cual y me pase algo como que se cumpla alguna profecía o algo así. Las medidas originales venían en tazas y yo usé unas tazas medidoras que tengo por casa, pero os paso las medidas convertidas a gramos y mililitros, que son las que estamos acostumbrados a usar.



BROWNIE VEGANO


Inspiración: estos brownies veganos.
Dificultad: para todos los públicos.
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 45 minutos.


Ingredientes

  • 250 g. de harina
  • 200 g. de azúcar moreno
  • 100 g. de cacao en polvo
  • 125 ml. de aceite
  • 700 ml. de leche de soja
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC.

2.- Tamizamos la harina junto con el cacao y la levadura.

3- En un cuenco ponemos todos los ingredientes sólidos: harina, cacao, levadura y azúcar. Añadimos el aceite, la leche y el extracto de vainilla y con ayuda de unas varillas (yo lo hice con manuales) vamos mezclando poco a poco. Aumentamos la velocidad hasta que todo se haya integrado bien y nos quede una masa homogénea.

4.- Vertemos la mezcla en un molde engrasado y horneamos durante 40-45 minutos. Al pinchar con un palillo en el centro, tiene que salir limpio.

5.- Dejamos enfriar un poco en el molde y a continuación desmoldamos sobre una rejilla para que termine de enfriarse. 



Trucos / Consejos / Variaciones
  • la receta original los hace individuales, en moldes de magdalenas. En caso de hacerlos así, el tiempo de horno se reduce a 20 minutos.
  • podéis añadirle a la masa frutos secos como nueces, pasas, avellanas,...
  • a la hora de servir podéis espolvorear con un poco de azúcar glas o acompañarlo de chocolate caliente y una bola de helado de vainilla.
  • el azúcar moreno se puede sustituir por azúcar blanquilla.
  • la leche de soja se puede sustituir por cualquier otra leche vegetal que os guste.
  • también se puede hacer con harina integral.

Si probáis a hacerlo ya veréis que no notáis que es vegano y que queda súper ligero y con un sabor a chocolate buenísimo!

Muás 
Iratxe

P.D. Os espero en mi nuevo blog sin lácteos: Ni blanco ni en botella.

lunes, 22 de junio de 2015

Pasteles de Belem (o de nata)


La verdad que no recuerdo cuánto  tiempo llevaban estos pastelitos en mi lista de "pendientes". Hace un tiempo mi madre estuvo en Portugal y como souvenir me trajo un par de Pasteis de Belem. 

Sí, habéis leído bien: me los trajo como souvenir.

Porque, con todos mis respetos, ¿para qué narices quiero yo una figurita de un gallo, un imán (que se sumaría a una amplia colección) o un plato de cerámica artesano? Que sí, que son cosas muy monas y tal y cual. Pero que acaban cogiendo polvo en una balda o en el trastero y en una de esas limpiezas generales compulsivas acabas tirando a la basura.

Así que en mi familia somos más de regalar cosas para disfrutar, vamos, que se coman. Sobre todo dulces típicos y una amplia selección de quesos.


El caso es que desde que los probé tenía ganas de hacerlos yo en casa. Pero por una cosa o por otra...siempre lo iba dejando.

Hasta que la semana pasada, como era la última del curso me tocaba tener almuerzos y cenas varias (sí, mi vida es un sufrimiento ;P). Una de las cenas fue en un restaurante portugués en el que, curiosamente, no tenían estos pastelitos entre los postres. Como se quedaron con ganas de probarlos, me dijeron las alumnas a ver si para el día del almuerzo podría prepararlos... Y claro, fue la excusa perfecta para por fin quitarlos de la lista de "pendientes"!


Y triunfaron!!!! A todas les gustaron un montón y al catador oficial ahora que yo no puedo tomar lácteos también le gustaron muchísimo! La verdad es que mientras los estaba haciendo me estaba muriendo de envidia...¡qué bien olían!

Mi próximo reto (a ver si no pasa tanto tiempo) es hacerlos en versión sin lácteos para poder catarlos yo! ;)


Si no conocéis estos pastelitos, deciros que son típicos de Portugal, más concretamente de Lisboa. Se elaboran según una receta secreta que, según dicen, sólo conocen 3 personas y que se lleva manteniendo varios siglos. Se comenzaron a comercializar en una pastelería del barrio de Belem, de ahí su nombre, y hoy en día debe de haber colas a diario para comprar los auténticos pastéis de nata o de Belem.

La que os traigo no es esa receta original súper secreta, pero creo que se acerca mucho... La gente que ha probado los auténticos y estos han quedado muy satisfechos ;)


Sí, sí, ya sé que ahora que por fin estamos en verano (yujuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!!) encender el horno os apetece tanto como que os peguen una patada en las partes... pero si os animáis un día a preparar un postre delicioso y que a todo el mundo le va a gustar, de verdad que merece la pena.

Además, aquí estamos en el norte y lo del verano, climáticamente hablando, suele durar unos pocos días... Así que no hay problema con calentar un poco la casa! ;)



PASTELES DE BELEM


Inspiración: adaptada del blog Pratos e Travessas.
Dificultad: más fácil de lo que parece.
Tiempo de preparación: 20 minutos + tiempo de enfriado de la crema.
Cocción: 15 minutos.
Cantidad: 14 pastelitos.


Ingredientes

  • 2 láminas de hojaldre
  • 200 ml. de nata para montar
  • 200 ml. de nata para cocinar
  • 100 ml. de leche
  • 8 yemas de huevo
  • 200 g. de azúcar
  • 2 cucharadas de maicena
  • la piel de un limón

Preparación


1.- Extendemos la masa de hojaldre y cortamos círculos con un vaso o un cortador de galletas. Engrasamos un molde de magdalenas y lo forramos con la masa. Reservamos en la nevera.

2.- Batimos las yemas junto con el azúcar hasta que se integren bien. Añadimos la maicena, las natas y la leche, revolviendo bien.

3.- Echamos esta mezcla en un cazo junto con la piel del limón y calentando hasta que empiece a hervir, removiendo todo el tiempo para que no se pegue. En cuanto empiece a hervir, retiramos del fuego, quitamos la piel del limón y dejamos templar. Si veis que tiene algún grumo, podéis colar.

4.- Rellenamos cada hojaldre con la crema, unas 3/4 partes para que no se desborde en el horno.

5.- Con el horno precalentado a 250ºC, horneamos durante 15 minutos.


Trucos / Consejos / Variaciones

  • es típico servirlos espolvoreados con azúcar y canela.
  • se pueden comer fríos o tibios.
  • la crema hay que verterla templada o fría, para que no estropee el hojaldre.
  • es importante remover todo el tiempo la crema para que no se pegue al cazo. En cuanto empiece a hervir retirarla porque ahí ya se empieza a espesar y esa es la textura que tiene que tener.
  • después de ver muchas recetas, lo que me quedó claro era que hacían falta 500 ml. de líquido. En algunas usaban 500 ml. de nata para montar, en otras los 500 eran de nata para cocinar, en otras eran 400 ml. de nata y 100 ml. de leche... Así que yo opté por hacer una mezcla y que así quedaran un poco mas ligeros.

A ver si os animáis a preparar esta delicia, que ya  veis que no es tan difícil de hacer y el resultado se parece muchísimo a los originales!

¡¡Feliz verano!!

Muás
Iratxe