domingo, 25 de enero de 2015

Bizcocho de Baileys (sin huevo). El Asalta Blogs.


Anda, que me ha dado a mí por los bizcochos últimamente... ¡Qué pesada! Y además, bizcochos con glaseado por encima, para ser súper original. Pero esta vez le he cambiado la forma, eeee, que soy lo más de la originalidad! ;p

Es que con esta semana tan invernal que hemos tenido, se agradece tener un bizcocho para untarlo en una taza de café humeante. O con chocolate calentito.


Y resulta que estamos ya otra vez a último domingo de mes. ¿Eso qué significa? Pues que toca publicar para el reto El Asalta Blogs! Ya sabéis, un reto en el que cada mes los blogs participantes tenemos que meternos en la "cocina" de otro blog elegido por sorteo y chorizarle lo que nos plazca, así, sin vergüenza ninguna y con total impunidad (lo que viene siendo hacerse un Bárcenas).

Este mes, el blog a saquear era el de Isa, AzúcarGlass. Y claro, con ese nombre tan dulce, pues le tenía que robar alguna receta ídem. En cuanto leí "bizcocho de Baileys" ya no miré más.


Eso sí, he tuneado la receta tanto que no sé yo si se parece mucho a la original... Bueno, sí, en esencia es lo mismo y la suya seguro que estaba más rica porque además llevaba arándanos. Yo la he hecho con aceite en lugar de mantequilla (la evito siempre que se pueda), he reducido a la mitad el azúcar, no le he puesto los arándanos y le he echado un glaseado de Baileys por encima por aquello de darle otra alegría. Vamos, por alcoholizarla un poco. ;) 

Pero ha quedado buenísimo! Muy jugoso y con un sabor muy suave, que contrasta con el glaseado un poco más fuerte. Si no queréis que sepa fuerte o que tenga alcohol (si la van a comer niños) con no echarle el glaseado suficiente, ya que el alcohol se evapora durante el horneado.


Y no me enrollo más hoy (qué raro, no?) porque, para variar, he hecho esta receta in extremis, y voy con el tiempo justo. Para situaros un poco: es viernes por la tarde-noche, mañana trabajo y luego tengo alubiada con unos amigos de mi chico (que se conoce que se han quedado con hambre después de navidades los pobres).

Os dejo con la receta. No olvidéis leer al final los trucos, consejos y variaciones que os doy siempre, porque os cuento, por ejemplo, como "veganizar" esta receta!


BIZCOCHO DE BAILEYS

Inspiración: la receta original la tenéis aquí.
Dificultad: prácticamente nula.
Tiempo de preparación: 15 minutos.
Cocción: 45 minutos.

Ingredientes

  • 110 ml. de aceite de girasol o de oliva suave
  • 150 g. de azúcar
  • 250 ml. de leche
  • 50 ml. de Baileys
  • 400 g. de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

Para el glaseado:
  • 100 g. de azúcar glas
  • 4 cucharadas de Baileys

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos el molde que vayamos a usar, encamisándolo.

2.- Tamizamos la harina junto con la levadura y reservamos.

3.- En un bol mezclamos el aceite junto con el azúcar. Añadimos entonces la leche, la vainilla y el Baileys y batimos hasta que se integren bien.

4.- Vamos agregando la harina poco a poco, batiendo hasta que quede una masa homogénea.

5.- Vertemos la masa en el molde y horneamos durante unos 45 minutos, hasta que al pinchar con un palillo en el centro salga limpio.

6.- Cuando esté listo, lo sacamos del horno y esperamos 5 minutos antes de desmoldarlo sobre una rejilla.

7.- Mientras se templa, preparamos el glaseado. Para ello mezclamos el azúcar glas con las 4 cucharadas de Baileys hasta lograr que no tenga grumos.

8.- Con el bizcocho aún templado, colocamos debajo de la rejilla una bandeja o papel de horno vertemos el glaseado por encima. Podemos recoger el glaseado que haya escurrido y volver a echarlo por encima.


Trucos / Consejos / Variaciones
  • la receta original utiliza 150 g. de mantequilla a temperatura ambiente en lugar del aceite. Lo podéis preparar como prefiráis.
  • esta receta no lleva huevo, con lo que es apta para los alérgicos a este alimento. Leer por si acaso muy bien los ingredientes del Baileys que vayáis a usar.
  • esta receta se puede veganizar de forma sencilla: en lugar de usar leche normal, usando cualquier tipo de leche vegetal (soja, arroz, almendra,...). El Baileys habría que sustituirlo por cualquier otra bebida que no contenga lácteos entre sus ingredientes. Puede ser cualquier licor o zumo de frutas. O simplemente sustituirlo por más leche.
  • SIN el glaseado esta receta es apta para niños, ya que durante el horneado se evapora el alcochol del Baileys, Por el contrario, si la hacéis CON glaseado no es apta para menores.

Espero que os animéis a prepararlo, ya que está buenísimo y es una manera de darle otra "chispilla" a nuestros desayunos o meriendas adultas ;) Y con este frío viene muy bien darse una alegría al cuerpo. O si no mirad a los rusos! ;P

Muás
Iratxe

miércoles, 21 de enero de 2015

Bizcocho de naranja y semillas de amapola



Pues ya hemos pasado más de la mitad del mes de enero. La cuesta se hace cada vez más empinada, estamos metidos de lleno en el invierno y estoy segura de que muchos ya os habéis pasado vuestros buenos propósitos por el arco del triunfo. Vamos, que ya estamos en la rutina de siempre.

Parece mentira que hace escasos 15 días aún estuviéramos inmersos en la vorágine navideña, con todo lo que ello implica. Bueno, los que estén intentando quitarse esos kilos de más que cogieron lo tendrán aún bastante presente en sus maldiciones pensamientos.


Hay un dato que me llamó mucho la atención en esas fechas, y es que en las noticias dijeron que cada persona, de media, engordaba entre 4 y 5 kilos. WTF!!!! Entre 4 y 5???? En 12 días?????

Teniendo en cuenta que yo no engordé ningún kilo, quiere decir que alguien por ahí engordó entre 8 y 10 kilos!! Madre mía, pero qué hizo esos días? Se comió un pavo relleno de polvorones?? Y no se levantaría de la cama ni para ir al baño...porque sino no me lo explico.



Dejando ese fenómeno paranormal a un lado, resulta que el lunes fue el "Blue Monday". Al parecer, es el día más triste del año, según una fórmula matemática que usa múltiples variables. De verdad que hay gente que no sabe en qué gastar su tiempo.

¿Y por qué es el día más triste del año? Pues porque nos percatamos de que ya se han pasado las Navidades, que estamos en invierno, que la cuesta de enero es cada vez más empinada, que nos pasan los cobros de los regalos que se pagaron con tarjeta de crédito (por eso yo nunca las uso...), empezamos a saltarnos nuestros buenos propósitos, aún falta mucho para las próximas vacaciones...y encima es lunes!

En fin, otra estadística que han hecho sin contar conmigo ;p

Vale, sí, me habéis pillado: lo de las fotos son mandarinas!

Pero no quiero deprimiros! Hay que pensar que ya se va notando que los días son cada vez más largos! Ya veis con qué poco me conformo ^_^

Y como alguien muy solidario por ahí engordó por mí y aquí llevamos ya unos días con un frío que pela y nevando, tengo la excusa perfecta para seguir horneando bizcochos sin remordimiento. Qué mejor que tomarse un café (o té, o chocolate) calentito y untar un trozo de bizcocho, mientras vemos cómo nieva fuera.


Además este bizcocho es muy sano, porque lleva fruta! Dos naranjas enteras en todo el bizcocho! Si eso no es sano, que baje Dios y lo vea. 

Y las semillas de amapola además son muy  buenas, ya que contienen calcio y tienen un efecto calmante. Hombre, igual habría que comerse 4 bizcochos para notarlo...pero ahí queda.


Casi desde que empecé con el blog (ya va a hacer 3 años!!!) que quería preparar un bizcocho usando estas semillas. El más típico, que he visto en infinidad de páginas y blogs es el de limón con semillas de amapola. Pero es que no sé qué me pasa con el limón, que es un sabor que me da como pereza. Mira que soy rara! Además no encontraba nunca semillas de amapola (a un precio medianamente razonable).

Por fin el otro día encontré un paquetito bien de precio y me decidí a hacer un bizcocho con ellas. Como tenía dos naranjas por casa, decidí probar a hacerlo así. Un acierto total! Es uno de los bizcochos más jugosos que he probado. Además, la glasa de naranja que lleva por encima le da un toque muy fresco, delicioso. Con deciros que en dos desayunos voló...¡y en casa sólo somos 2!


BIZCOCHO DE NARANJA Y SEMILLAS DE AMAPOLA

Inspiración: mezcla de varias recetas diferentes.
Dificultad: nada imposible.
Tiempo de preparación: 15 minutos.
Cocción: 45 minutos.

Ingredientes

  • 4 huevos
  • 200 ml. de aceite de girasol o de oliva suave
  • 200 ml. de zumo de naranja
  • 150 g. de azúcar moreno
  • 300 g. de harina
  • 100 g. de semillas de amapola
  • 1 cucharadita de levadura
  • una pizca de sal
Para la glasa

  • 100 g. de azúcar glas
  • 4 cucharadas de zumo de naranja

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC.

2.- Tamizamos la harina junto con la levadura y la sal. Reservamos.

3.- Batimos los huevos junto con el azúcar hasta que estén esponjosos. Añadimos entonces el aceite y el zumo de naranja, batiendo hasta que se integren.

4.- Vamos echando poco a poco la harina, batiendo para que se integre bien.

5.- Por último añadimos las semillas de amapola y con ayuda de una espátula mezclamos, para que se repartan bien por toda la masa.

6.- Vertemos en un molde que habremos engrasado previamente. Horneamos a media altura durante unos 45 minutos (hasta que al pincharlo con un palillo por el centro salga limpio).

7.- Sacamos del horno y pasado 5 minutos lo desmoldamos sobre una rejilla.

8.- Mientras, preparamos la glasa. Para ello, mezclamos el azúcar glas con las cucharadas de zumo hasta lograr una mezcla sin grumos.

9.- Estando el bizcocho aún templado, vertemos la glasa por encima. Lo mejor es colocar el bizcocho sobre una rejilla y poner debajo papel de hornear o algo para recoger el sobrante. La glasa que "chorrea" la podéis recoger y volver a echarla por encima.


Trucos / Consejos / Variaciones
  • la versión más clásica de este bizcocho se prepara utilizando zumo de limón.
  • también podéis prepararla usando cualquier otro cítrico:  mandarina, pomelo,...
  • si no encontráis semillas de amapola o no os gustan, no son imprescindibles.
  • si queréis hacerlo un poco más ligero, prescindid de la glasa.
  • el azúcar moreno se puede sustituir por azúcar blanquilla.
  • podéis probar también a añadir canela a la mezcla.

Espero que os animéis a probar este bizcocho, porque os va a encantar su jugosidad y su sabor tan fresco. Y es otra manera de comer fruta! ;) Jejeje.

Ánimo con este frío, que por otro lado, ya iba tocando...aunque nos ha pillado "desacostumbrados"! 

Muás
Iratxe

lunes, 12 de enero de 2015

Galletas de miel, canela y jengibre


Vale, sí, estas Navidades mi presencia por aquí ha sido más bien anecdótica y además voy y vuelvo con una receta de galletas...

¿Galletas? ¿Ahora? Justo cuando todo el mundo está pensando en "desintoxicarse" de las Navidades y tiene los propósitos de año nuevo recién hechos. 


Pero digo yo, aunque estéis en plena operación dieta y os hayáis propuesto apuntaros al gimnasio (lo de ir ya es otra cosa...) y hacer vida sana, tendréis que desayunar, ¿no? Aunque sea los domingos. Porque entre semana os habéis propuesto desayunar esos cereales tan ultra sanos y llenos de fibra que saben igual que comerse la caja de cartón en la que vienen.

Y si no, vuestros hijos no tienen la culpa de esos kilitos de más y seguro que quieren comer unas galletas en el desayuno o para merendar.


Nos van a venir bien estas galletas para ir dejando poco a poco los sabores navideños y no dejar el vicio tan de golpe, que luego nos viene el mono! Venga, durante dos semanas comiendo turrones, polvorones, roscones (todo acaba en -ones!), galletas de jengibre,... y hala, de un día para otro lo dejamos todo y nos damos a la lechuga, las sopitas, la verdura y la pechuguita a la plancha. Y el dulce...cuanto más lejos mejor!

Eso no tiene que ser nada bueno.


Estas galletas tienen un sabor que nos recuerda un poquito a la Navidad, al llevar jengibre y canela, pero no son esos sabores tan marcados de los dulces típicos. Así nos podemos ir desenganchando poco a poco y no tener síndrome de abstinencia.

Y por comer un par de ellas en el desayuno eso no cuenta como saltarse la dieta o los buenos propósitos. Os doy mi palabra ;)


Hablando de nuevos propósitos, este año me he propuesto no hacerme ninguno. En ningún aspecto de mi vida. Total, me los acabo pasando siempre por el arco del triunfo, así que directamente no me hago ninguno y me evito sentirme mal por no haberlos cumplido ;p

Además que los típicos propósitos no encajan conmigo:
- Dejar de fumar: no fumo.
- Apuntarme al gimnasio: trabajo como monitora.
- Ponerme a dieta: hombre, podría perder algún kilillo...pero tampoco es que me haga falta.
- Aprender idiomas: ya me manejo con algunos y además no tengo voluntad para ello.
- Viajar más: si por mí fuera estaría todo el día viajando! Pero hay que trabajar...


Así que nada, yo seguiré como siempre, que de momento parece que me va bien y soy feliz. Y seguiré comiendo galletas y dulces, que es lo que me gusta ^_^ Si vosotr@s también os animáis a seguir disfrutando del dulce, os dejo la receta de estas ricas galletas.

Por cierto, las preparé con un bote de miel que venía en mi Degustabox de enero (podéis ver aquí su Facebook y su Twitter). Si queréis recibir en vuestra casa cada mes la caja de Degustabox, sólo tenéis que registraros en su página. Además, si al hacerlo introducís el código BBOSR podréis conseguir la primera caja por 9,99€ en lugar de los 14,99€ que suele costar. Para que la cuesta de enero se haga menos empinada!


GALLETAS DE MIEL, CANELA Y JENGIBRE

Inspiración: un popurrí de muchas recetas.
Dificultad: fácil y sencillo ;)
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 15 minutos.
Cantidad: unas 20 galletas.

Ingredientes


  • 110 g. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 g. de miel
  • 225 g. de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • media cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 cucharadita de jengibre

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC.

2.- Batimos la mantequilla un poco para que quede esponjosa. Añadimos entonces la miel y seguimos batiendo hasta que se integre.

3.-  Tamizamos la harina junto con la sal, la levadura, la canela y el jengibre. Vamos añadiendo esta mezcla poco a poco a la de mantequilla, sin dejar de batir, hasta lograr una masa homogénea.

4.- Forramos una bandeja de horno con papel vegetal. Vamos cogiendo bolas de masa y las depositamos sobre la bandeja. Podéis dejarlas tal cual (quedarán más blanditas) o aplastarlas un poco con la mano (quedarán más planas y duras).

5.- Horneamos durante 15 minutos.


Trucos / Consejos / Variaciones
  • si formáis bolas con la masa, quedarán unas galletas más gorditas y más blandas. Si chafáis las bolas, quedarán unas galletas más plana y más crujientes.
  • las podéis decorar con ayuda de un tenedor, como hice yo, simplemente pasándolo por la superficie para marcar las rayas.
  • como veis, esta receta no lleva huevo, por lo que es apta para los alérgicos a este alimento.
  • si queréis convertir esta receta en vegana o apta para los alérgicos a la lactosa, sólo tenéis que sustituir los 110 g. de mantequilla por 100 ml. de aceite de girasol o de oliva suave.
  • se nota bastante el sabor de la miel. pero menos dulce, así que si no sois muy amigos de ella no os van a gustar.
  • si queréis hacer una versión un poco más sana, podéis sustituir la harina por harina integral.
  • se conservan bien en un recipiente hermético durante varios días.

Ánimo con todos vuestros propósitos, con las dietas, con el gimnasio, con la vida sana y con la cuesta de enero!

Muás
Iratxe

domingo, 28 de diciembre de 2014

Naranjas confitadas. El Asaltador Invisible

Otra vez estamos a último domingo de mes y no,  no es ninguna inocentada. Aunque a mí me lo parece...¡hay que ver qué rápido se me ha pasado el mes!

Parece mentira que hayamos dejado atrás ya la Nochebuena y la Navidad,  aunque todavía sigamos con empacho.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Polvorones veganos. ¡Feliz Navidad!

Pensaba que no llegaba...¡y a puntito he estado! Pero no podía no publicar en estas fechas.


Si hay algo que es muy, pero que muy de Navidad eso son los polvorones (bueno, y el turrón, y el roscón de Reyes, y el panettone, y...). El año pasado me propuse que este año me iba a encargar yo de hacer los polvorones y casi casi no lo hago! No sé qué me paso este año que los días pasan y yo no me doy ni cuenta. ¿Será el amor? ¿O será que ya este año he cumplido una edad muy mala? ;)


Son unos de mis dulces navideños favoritos y tenía ganas de saber lo que era prepararlos yo misma y, sobre todo, quería ver si el resultado merecía la pena y estaban más buenos que los comerciales. Hombre, mi madre se los compra a unas monjas y claro, contra eso es difícil competir porque tienen un pinche divino...

Pero creo que lo he conseguido. Yo por lo  menos me he enamorado de estos polvorones!


Aunque no son los polvorones clásicos. Los que os traigo hoy son la versión vegana de este dulce. No por ello son más sanos o ligeros que los tradicionales, eso que quede claro! ¿Por qué todos los dulces típicos de estas fechas son tan hipercalóricos?

A pesar de mi alergia a la carne de mamífero, la manteca de cerdo sí que la puedo comer y podría haber hecho unos polvorones normales usándola. Pero me apetecía hacer una versión diferente y apta también para aquellos que no quieren comer nada de origen animal o que quieren evitar las grasas animales.


No vais a notar que son veganos, ya que el sabor es igual que los de toda la vida...¡o mejor! 

Buscando por internet ví que se podía sustituir la manteca por margarina vegetal. Pero la verdad, no soy yo muy fan de la margarina, no me digáis por qué. Así que al final encontré una versión en la que usaban aceite y esa es la que probé. ¡Brutales! Estoy por hacerlos durante todo el año, no os digo más. Eso sí, no sé cuánto deporte tendría que hacer entonces para no acabar rodando...jejeje.


Para hoy ya vais a andar justitos de tiempo para hacerlos, pero para "picar" estos días o para Nochevieja podéis probarlos y sorprender a vuestra familia con unos polvorones caseros "de lux".

Aunque os tengo que avisar que no son perfectos. El único fallo que tienen (para mí) es que son muy muy frágiles. Se rompen casi sólo con mirarlos, así que lo de envolverlos individualmente para regalar lo tuve que descartar...


Pues nada, os dejo con la receta y espero que paséis una Nochebuena y una Navidad estupendas, rodeados de quien vosotros queráis y comiendo hasta reventar, que es lo que se lleva ;) Luego ya en enero nos preocuparemos de los kilos de más o de lo que sea!


POLVORONES  VEGANOS

Inspiración: adaptada de esta receta de Danza de Fogones.
Dificultad: la masa resultante no es muy manejable.
Tiempo de preparación: 10 minutos
Cocción: 20 minutos.
Cantidad: 20 polvorones.

Ingredientes


  • 200 ml. de aceite de oliva suave o de girasol
  • 125 g. de almendras molidas
  • 350 g. de harina
  • 1 cucharadita de canela
  • 70 g. de azúcar
  • azúcar glas para espolvorear 

Preparación


1.- Primero tostamos la harina. Este paso no es imprescindible, pero las recetas de polvorones normales lo hacen. Para ello, ponemos la harina en una fuente amplia apta para horno o en la misma bandeja. La tostamos en el horno a 180ºC durante unos 15-20 minutos. Hay que moverla de vez en cuando para que se tueste por igual y no se queme. La mía apenas cogió color. No hay que pasarse tostándola, porque entonces nos amargaría el sabor de los polvorones!

2.- Una vez que la harina se haya enfriado, colocamos en un bol todos los ingredientes salvo el azúcar glas. A mano o con una batidora con pala mezclamos todo bien hasta lograr una masa homogénea. Podéis probar la masa en crudo para rectificar de azúcar o añadir más canela.

3.- Formamos bolas con la masa y las colocamos sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Chafamos la bola para darle forma de polvorón.

4.- Horneamos a 180ºC durante 20 minutos o hasta que veamos que empiezan a tostarse un poco los bordes.

5.- Una vez hayan enfriado, espolvoreamos con azúcar glas.


Trucos / Consejos / Variaciones
  • esta versión de polvorones es la clásica con canela, pero podéis aromatizarlos al gusto: vainilla, ralladura de limón o de naranja, anís,...
  • si sutituín 50 g. de harina por la misma cantidad de cacao en polvo tenéis la versión chocolate.
  • para decorar podéis usar semillas de sésamo o de ajonjolí.
  • el azúcar puede ser también azúcar moreno.
  • no es necesario tostar previamente la harina, pero le da un toque de sabor muy rico.
  • no uséis aceite virgen extra, ya que le daría demasiado sabor a la masa.

Espero que os animéis a probar la versión vegana de este clásico navideño y ya veréis que no os decepciona en absoluto!

¡¡FELIZ NAVIDAD!!

Muás
Iratxe

jueves, 18 de diciembre de 2014

Barritas de muesli caseras



No os voy a engañar. Por mucho que lo pueda parecer, estas barritas de sanas o saludables tienen lo que yo de rubia. Ah! ¿que no sabéis como soy? Pues ya os digo lo que tengo de rubia: nada. Es verdad que el muesli y las barritas de cereales y así las asociamos a comida sana y a cuidarse, pero nada más lejos de la realidad!

Con la tontería tienen un porrón de calorías (que por si fueran pocas las que nos vamos a  meter en el cuerpo en estas fechas...), pero siempre serán mejores, más sanas y menos calóricas las que preparemos en casa.


Me estoy haciendo mayor, no hay duda alguna al respecto. Cada vez son más las señales que me llegan de que, inevitablemente, ya no soy aquella jovencita dicharachera. Y oye, que me da una rabia cuando me pasa!!

El otro día, por ejemplo, iba con la bici por la carretera por unos carriles especiales para bicis que hay y se cruzó una chiguita de unos 15 años, con la bici y sin mirar si venían coches o alguien. Y le grité: "Niña! ¿A ti no te han enseñado a mirar antes de cruzar?" En ese mismo instante envejecí 20 años de golpe. 


O la semana pasada. Como mi novio iba a llegar tarde a casa le preparé la cena todo aplicada. Pero como me salió poca cantidad de lo que hice y él es de comer mucho, apliqué la solución que tienen todas las señoras mayores para mitigar el hambre en el mundo y le dije: "¿Te has quedado con hambre? ¿Te frío un huevo?"

Ahí ya definitivamente me quedó claro que me falta muy poco para cortarme el pelo al estilo señora.


Y otra de las señales de hacerme mayor es que cada vez intento más hacer mi propia versión de la bollería o dulces industriales y de los productos que venden preparados en general. Por ejemplo, las barritas de cereales hacía ya tiempo que quería probar a hacer la versión casera, porque en casa hacemos mucho deporte y somos muy de consumir este tipo de barritas.

La oportunidad de hacerlas la ví clara cuando me llegó mi Degustabox (aquí su página de Facebook y aquí su Twitter para que veáis de qué va) de este mes. Entre un montón de cosas ricas (caldos de verduras, galletas, sidra, chocolate, mermelada,...) venía un paquete de muesli con avena y chocolate. Así que fue amor a primera vista, ya tenía en mente mis barritas caseras!

Por cierto, si también queréis recibir la Degustabox en vuestra casa, es tan sencillo como registrarse y si al hacerlo metéis el código LIPNC, podréis conseguir la primera caja por 9,99€ en lugar de los 14,99€ que cuesta. ¡¡Vale la pena!!



Pues os dejo con la receta, que no puede ser más fácil y rápida. Además os doy 2 versiones, según el día que tengáis: en microondas, para cuando no os apetece trabajar mucho; y en la vitro, para cuando os apetece andar entre pucheros.

No dejéis de leer la parte de consejos y variaciones porque os doy un montón de ideas para modificar la receta!



BARRITAS DE MUESLI


Inspiración: adaptada de esta receta encontrada en Pinterest.
Dificultad: hasta el más torpe de la clase podría hacerlas.
Tiempo de preparación: 5 minutos.
Reposo: 1 hora.
Cantidad: depende del grosor y del tamaño que las cortéis. Entre 10-15 como las comerciales.



Ingredientes


  • 400 g. de muesli de avena con chocolate (el mío de la marca Kölln)
  • 60 g. de mantequilla
  • 60 g. de azúcar moreno
  • 60 g. de miel

Preparación



En microondas (para esos días vagos)

1.- Ponemos la mantequilla, el azúcar y la miel en un bol apto para microondas. Calentamos durante 1 minuto.

2.- Sacamos y removemos bien para que se deshaga completamente la mantequilla. Volvemos a meter al microondas, esta vez durante 1 minuto y medio.

3.- Removemos bien y comprobamos que el azúcar se haya disuelto del todo. Si no, calentamos otros 30 segundos.

4.- Echamos el muesli sobre la mezcla y removemos con una cuchara de madera. El objetivo es que todo el muesli se "impregne" de la mezcla, para que luego se quede pegado y solidifique.

5.- Preparamos una hoja de papel de horno y vertemos la mezcla encima. Con ayuda de la cuchara o de las manos engrasadas vamos aplastando y dándole forma (lo más cuadrada o rectangular posible). Hay que apretar bien, que se que compacto. Dejarlo de un dedo de altura más o menos.
      Otra opción es engrasar un molde o bandeja rectangular y verter ahí la mezcla. De este modo es más fácil para darle forma y que quede bien compacto.

6.- Metemos a la nevera durante 1 hora mínimo.

7.- Sacamos de la nevera y cortamos las porciones con un cuchillo. Se conservan bien en un recipiente hermético varios días.


Modo "tradicional"

1.- Ponemos la mantequilla, el azúcar y la miel en un cazo. Llevamos a fuego lento hasta que la mantequilla se deshaga por completo.

2.- Subimos el fuego y dejamos que siga durante un par de minutos más, hasta que el azúcar se disuelva por completo.

3.- Seguimos los pasos del 4 al 7 del método con microondas.



Trucos / Consejos / Variaciones
  • podéis sustituir el muesli por vuestra propia mezcla de cereales. Por ejemplo 200 g. de avena + 200 g. de arroz inflado. O copos de maíz. O cualquier otro cereal (mejor que sea sin azúcar).
  • en este caso el muesli ya llevaba incorporados trocitos de chocolate, pero si usáis otro tipo de muesli o de cereal, podéis añadir chips de chocolate a la mezcla, una vez que la estéis comprimiendo.
  • en lugar de chips de chocolate, podéis añadir a la mezcla cualquier tipo de fruto seco que os guste. O frutas deshidratadas.
  • otra opción para que se parezcan un poco más a las barritas comerciales es fundir chocolate y bañar en el mismo la base de la barrita.


¿Os han gustado? Una forma de preparar nuestras propias barritas para llevar al monte, al gimnasio, para merendar,... Mejores que las comerciales en todos los sentidos! Y sí, ya sé que esta receta de navideña no tiene nada, pero os pueden servir para tener un detallito si las envolvéis en papel con un lazo, o en una lata.

Muás
Iratxe